lunes, 26 de junio de 2017

Hallazgos en las excavaciones sorianas de Renieblas permitirán conocer el aparato militar romano


Las últimas excavaciones en los campamentos romanos de Renieblas, en Soria, han producido hallazgos "relevantes" como armamento, cerámicas y restos de fauna, que permitirán "aumentar los conocimientos" sobre el aparato logístico militar que hizo posible la expansión de Roma por el Mediterráneo.

Los miembros del Proyecto Arqueológico Renieblas (PAR), dirigido por los profesores Alicia Jiménez (Duke University) y Jesús Bermejo (Universidad Carlos III de Madrid), están desarrollando, por tercer año consecutivo, una nueva campaña de excavaciones arqueológicas en los campamentos romanos del Cerro del Talayón desde el pasado 1 de junio.

Este yacimiento es el campamento base desde el que se dirigieron las actividades militares relacionadas con la conquista de Numancia, que finalmente se produjo en el 133 antes de Cristo.

El delegado de la Junta, Manuel López, ha visitado este lunes el área donde se están llevando a cabo las excavaciones y ha agradecido el trabajo de los dos directores del proyecto y su equipo, así como el compromiso de todas aquellas instituciones, tanto públicas como privadas, que hacen posible estos trabajos científicos.


Las investigaciones se centran en dos sectores del llamado Campamento III del yacimiento. El primer sector objeto de intervención está situado en la construcción que el historiador alemán Adolf Schulten interpretó a principios del siglo XX como el 'praetorium', cuartel general del comandante de las tropas romanas acantonadas en el campamento.

El segundo se localiza en el área que Schulten identificó con el 'quaestorium' del campamento, una edificación que pudo estar relacionada, entre otras funciones, con la intendencia del asentamiento militar.

En ambos casos, los trabajos de excavación se han orientado a la documentación de estructuras que no fueron afectadas por las intervenciones que realizó A. Schulten a principios del siglo XX en gran parte del yacimiento.

HALLAZGOS

Entre los hallazgos destacan diversos fragmentos de piezas de armamento de época romano republicana, fragmentos de cerámica de diversa tipología, restos de carbones y fauna.

Alicia Jiménez ha recalcado que el estudio detallado de estos y otros materiales permitirá "aumentar los conocimientos" sobre el aparato logístico militar que hizo posible la expansión de Roma por el Mediterráneo y la "creación de un imperio", así como las "condiciones de vida" de las tropas que lucharon en el bando romano durante las guerras numantinas. J esús Bermenjo ha resaltado que, dentro de los objetivos científicos del Proyecto Arqueológico Renieblas, han querido estudiar las formas en las que el Estado romano o el aparato militar romano "estableció este escenario de conquista" como una especie de laboratorio para la colonización de la península ibérica.

Durante el transcurso de esta campaña se han detectado y denunciado indicios de actividades de furtivos en los campamentos romanos.Efectivos del Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (SEPRONA) de la provincia de Soria han intensificado la vigilancia del Cerro del Talayón ante el constante peligro de expolio al que está sometido el yacimiento.

Varias patrullas vigilan el yacimiento a distintas horas del día y de la noche, incluyendo los fines de semana, para poder detectar cualquier actividad ilícita de furtivos y expoliadores que destruyen irremediablemente importante información histórica, que sólo puede obtenerse mediante el estudio de los materiales hallados en su contexto original por arqueólogos especializados.

domingo, 25 de junio de 2017

National Geographic:Descubren unos de los jeroglíficos egipcios más antiguos, de 5.200 años de antigüedad


Una misión arqueológica de la Universidad Yale y de los Museos Reales de Arte e Historia de Bruselas ha descubierto varios grabados en una roca situada cerca del antiguo asentamiento de Elkab, al sur de Luxor, que incluyen algunos de los jeroglíficos más antiguos y grandes del Antiguo Egipto, de unos 5.200 años de antigüedad, según informan la Universidad Yale y el Ministerio de Antigüedades de Egipto. Los signos, de las etapas formativas de la escritura jeroglífica, "ofrecen evidencias sobre cómo inventaron los antiguos egipcios su sistema de escritura único", afirma John Coleman Darnell, el director de la misión arqueológica.

Uno de los paneles, grabado entre el 4000 y el 3500 a.C., representa a una manada de elefantes y uno de ellos presenta un pequeño elefante en su interior, "una forma increíblemente excepcional de representar a una hembra animal embarazada", destaca Darnell. Los jeroglíficos, del 3250 a.C., consisten en un panel de cuatro signos escritos de derecha a izquierda (la dirección predominante en los textos egipcios posteriores): una cabeza de toro sobre un palo corto y, a continuación, dos jabirús africanos (aves) con sus espaldas enfrentadas y, además, un ibis eremita entre ellos.

"Estas imágenes podrían expresar el concepto de la autoridad real sobre el cosmos ordenado", sostiene Darnell, quien considera que estos hallazgos revelan que la escritura egipcia no se desarrolló lentamente y principalmente con fines burocráticos, como se creía anteriormente, sino que estaba geográficamente extendida y era temáticamente diversa en sus inicios.

sábado, 24 de junio de 2017

Castrelos adaptará su sala de arqueología a las tumbas romanas de la calle Oliva



La sala de arqueología del museo Quiñones de León se está preparando para acoger la exposición de las tumbas romanas aparecidas en la calle Oliva, durante las obras en el antiguo pazo del Marqués de Valladares, hace más de un año. Las piezas, que presentan diferentes grados de conservación, cambiarán la composición actual de la sala y acapararán el protagonismo por lo que el plan para su musealización incluye cambios para adaptar las condiciones actuales.

El proyecto, ya adjudicado a la empresa Data Gestión Cultural por 3.630 euros, contempla la selección entre las siete tumbas halladas a presentar en sala tomando como criterio de selección el valor patrimonial de éstas y la capacidad física del museo para acoger las piezas seleccionadas de forma que puedan ser perfectamente integradas y acondicionadas en el espacio disponible para visita por parte del público.

Entre las condiciones del proyecto,que acometerá el arqueólogo Eduardo Méndez Quintás, se encuentra la integración de las tumbas con el resto de piezas actualmente en exposición y su contextualización para una mejor comprensión por parte de los visitantes por lo que se abre la posibilidad de que se puedan cambiar las piezas expuestas por otras más acordes con el objetivo de permitir dicha contextualización.

Los vestigios romanos se encuentran desde hace meses en el almacén del museo de Castrelos, cedidos por la empresa promotora de la rehabilitación del pazo emplazado en los números 2 y 4 de la calle Oliva, a escasos metros de la Colegiata y del edificio Cambón, que alberga el Centro de Interpretación das Illas Atlánticas. La firma Getting Back Stones prevé una inversión de unos 7 millones de euros para transformar el inmueble en un centro cultural y de ocio que también albergará establecimientos de hostelería. Una vez levantada la cautela arqueológica de la Xunta, el proyecto recibió el informe favorable de la comisión de seguimiento del Pepri del Casco Vello, trámite previo y necesario para obtener la licencia de obras, cuyo plazo de ejecución previsto es de un año y medio.

viernes, 23 de junio de 2017

ABC:Hallan en Toledo una estatua romana de mármol de un metro de longitud


Una estatua romana de mármol, de un metro de longitud aproximadamente, ha aparecido en las obras que se están acometiendo en un edificio del Casco Histórico de Toledo, bajo la calle de Navarro Ledesma, en el que también se localizó, el pasado mes de febrero, una galería subterránea de 30 metros de longitud por cuatro de ancho, que formó parte de un gran edificio civil fundacional del Toledo romano, hace 2.000 años.

El Consorcio de la ciudad de Toledo ha informado del hallazgo de la estatua de mármol en las obras que se realizan en la plaza Amador de los Ríos, bajo la calle Navarro Ledesma.

La estatua representa a un personaje masculino, desnudo, del que han aparecido, por el momento, el torso y parte de las extremidades, que revelan «una buena factura técnica», según el Consorcio.

La pieza ha aparecido durante los trabajos de rehabilitación de un edificio, donde también se localizó una galería subterránea (criptopórtico) de unos treinta metros de longitud.

El hallazgo de la nueva estatua contribuye a añadir una pieza más al complejo puzzle del Toletum romano, en cuyo análisis y configuración historiográfica trabaja el Consorcio de la Ciudad de Toledo desde su creación, hace más de quince años. Y aunque la mayor parte de sus conclusiones, trasladadas a una completa planimetría de la ciudad romana, tienen que ver con estructuras y materiales arqueológicos, especialmente los relacionados con infraestructuras hidráulicas, también sería posible destacar la aparición de otros restos estatuarios en el pasado, como el personaje togado descubierto en 2008 en unas obras de la calle de la Plata que el Consorcio subvencionaba.

jueves, 22 de junio de 2017

ABC:¿Por qué se escondieron las momias reales en ese valle hoy olvidado de Luxor?


A José Ramón Pérez-Accino le brillan los ojos cuando habla de la expedición arqueológica que le llevará el próximo octubre al Valle de las Momias Reales, en Luxor. En este olvidado paraje de la necrópolis tebana se encontró en 1881 una tumba escondida con unas 40 momias de faraones de las dinastías XVIII y XIX tan conocidos como Amenhotep, Amenofis II, Tutmosis II, Tutmosis III, Tutmosis IV, Seti I o Ramsés II. Aquel fue uno de los grandes hitos en la historia de la egiptología, junto al descubrimiento de la tumba de Tutankamón en el vecino Valle de los Reyes. Siempre se ha creído que las momias fueron ocultadas en este pequeño valle durante la dinastía XXI para protegerlas, pero el egiptólogo de la Universidad Complutense está convencido de que este escondite no fue elegido al azar.

«Una foto que me enseñó un amigo hace unos años levantó mis sospechas, pero no te la puedo enseñar, lo siento», dice excusándose en la cautela y rigurosidad que requiere el proyecto. Con cierto halo de misterio, explica que en esta imagen del valle, apreció «algo» en las paredes de una de las laderas que quiso comprobar por sí mismo. En diciembre de 2014, aprovechó un viaje con alumnos de la universidad para acercarse al lugar a echar un vistazo. «Me presenté allí y de primeras no me pareció nada espectacular», admite antes de señalar que si fuera algo evidente, alguien lo habría visto antes. El valle, aunque apartado, está enclavado en una zona repleta de tumbas y de trabajos arqueológicos. Las equipos que dirigen Myriam Seco o José Manuel Galán, por citar solo a algunos egiptólogos españoles, no están lejos de este lugar en la orilla oeste del Nilo.

De este viaje, Pérez-Accino regresó con unas 300 fotografías del lugar que examinó con atención en Madrid junto a su equipo. Sus primeras sospechas se confirmaban. «Nos ha parecido ver marcas en las paredes del "wadi" (valle) que implicarían que ha habido más actividad humana. Aquí hay más de lo que se ha descrito y, como nunca se ha explorado, es más que probable que encontremos algo», subraya.

Vaciado exprés
El hallazgo del escondite de las momias reales fue de película, literalmente. «La momia» (1969), dirigida por Shadi Abdel Salam, está basada en aquella increíble sucesión de acontecimientos. Unos ladrones, los hermanos Abd el Rasul, descubrieron la tumba tras la caída de una cabra por el pozo que servía de acceso. Durante diez años la fueron saqueando en secreto, pero la aparición en el mercado negro de piezas que no se sabía de dónde salían, de faraones de los que no había noticias, hicieron saltar la alarma del entonces incipiente Servicio de Antigüedades egipcio. Los hermanos Abd el Rasul fueron detenidos y tras ser «enérgicamente» interrogados, terminaron revelando el emplazamiento de la llamada tumba TT320 en la que se encontraron unos 40 enterramientos.

«Tenían tanto miedo a los ladrones de momias que la vaciaron en una noche», relata Pérez-Accino. Las momias se salvaron y afortunadamente hoy se conservan en el Museo de El Cairo, pero en aquel precipitado vaciado no se documentó debidamente el lugar. «Nadie tomó notas de cómo estaban, en ese sentido fue una tragedia para la egiptología», se lamenta el profesor de la Complutense.

La tumba se ha vuelto a reestudiar hace apenas diez años por un equipo germano-ruso y en los años 70 otra misión franco-egipcia estudió las inscripciones de las paredes del wadi, pero salvando estos trabajos y unos sondeos arqueológicos realizados bajo la dirección de H. E. Winlock en 1919, nadie ha puesto sus ojos allí. Nunca ha sido explorado como valle y para Pérez-Accino, «hay todavía mucha información» aún por descubrir en el Valle de las Momias Reales.

¿Qué ocurrió? ¿Por qué pusieron allí las momias? Al egiptólogo español la respuesta canónica del escondite no acaba de convencerle porque duda de que en la pequeña comunidad egipcia de la orilla occidental se pudiera mantener en secreto algo así en aquel entonces. Además, el valle se encuentra en el camino que comunicaba dos de las poblaciones importantes de esta orilla del Nilo, Deir el Medina y Deir el Bahari. ¿Eligieron esconderlas en un lugar habitual de paso?

«A lo mejor sí, pero nosotros creemos que hay probablemente más razones, y razones que tienen que ver con el paisaje», indica el egiptólogo español cuya tesis doctoral, presentada hace ya casi 30 años, versó precisamente sobre cómo «las formas del paisaje son significativas para los egipcios». Su hipótesis es que para la tumba de las momias reales se buscó un lugar con una especial significación. «Si podemos descubrir por qué estaban allí, sería un vuelco significativo porque si no es un mero escondite, quiere decir que el paisaje es muy importante y si es así, este un factor con el que no se había contado hasta ahora», subraya el profesor.

El egiptólogo Anthony Donohue defendió en 1992 que el templo de Hatshepsut en Deir el Bahari se encuentra, no por casualidad, bajo una forma rocosa en la montaña que se asemeja a una enorme cobra coronada por el disco solar. «Sus conclusiones fueron muy controvertidas, como lo fue también mi tesis, pero si tenemos éxito estaríamos en condiciones de demostrar que Donohue tenía razón», resalta Pérez-Accino.

Mapeo del valle
Una vez que ya cuentan con el visto bueno del Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto para su proyecto, Pérez-Accino viajará en octubre a Luxor junto con el arqueólogo y también profesor de Historia Antigua la Complutense Francisco Moreno Arrastio, la decana de los egiptólogos españoles y conservadora de Egipto y Extremo Oriente del Museo Arqueológico Nacional, Carmen Pérez Die, y la fotógrafa María Belchi. A ellos se sumará en la necrópolis tebana un arqueólogo egipcio, dependiente del Consejo de Antigüedades de Luxor. En esta primera fase, documentarán fotográficamente las «marcas» que creen haber visto y realizarán un mapeo de las paredes del valle.

En esta campaña, que cuenta con financiación de la Fundación Gaselec, participa desde Madrid un amplio equipo de geólogos, documentalistas y estudiantes. Con la información recabada se realizará un modelo digital del terreno y que servirá de base para, si todo se desarrolla según lo previsto, para futuras acciones en el valle.

«Trabajar en un lugar como el Valle de las Momias Reales es un desafío y una responsabilidad, pero estamos confiados en que hemos hecho una buena apuesta», afirma Pérez-Accino, ilusionado con este proyecto, el primero liderado por profesores de la Universidad Complutense desde los años 60, desde que el catedrático Martín Almagro dirigió una expedición al sur de la presa de Assuan, en la campaña de salvamento de Nubia. «La campaña de salvamento de Asuán, parte de la colección del Museo Arqueológico Nacional (MAN), el yacimiento de Heracleópolis Magna y el templo de Debod, todo parte de Martín Almagro, que fue catedrático de esta Universidad, pionera en las campañas en Egipto y que, sin embargo, en los últimos años ha tenido poca presencia allí (no así en Sudán)», recuerda el egiptólogo que con este proyecto se siente «heredero del legado de Martín Almagro».

miércoles, 21 de junio de 2017

National Geographic:Sofisticación en el Antiguo Egipto: una prótesis de hace 3.000 años


Probablemente sea una de las prótesis más antiguas del mundo: un dedo gordo hecho de madera con gran maestría a comienzos del primer milenio a.C. El dedo artificial fue modificado varias veces por el artesano para que se adaptara perfectamente al pie derecho de la hija de un sacerdote egipcio. Fue descubierto en un entierro femenino de la necrópolis de Sheij Abd el-Qurna, en la orilla oeste del Nilo, cerca de Lúxor. La pieza ha sido reexaminada por un equipo de egiptólogos de la Universidad de Basilea y otros expertos, según acaba de informar dicha universidad suiza.

La prótesis ha sido estudiada con microscopía avanzada, tecnología de rayos X y tomografía computarizada. Los resultados demuestran que el artesano que la creó estaba muy familiarizado con la fisiognomía humana: su técnica es patente en la movilidad de la extensión protésica y en la estructura robusta de la correa, que iba bien ceñida al pie. El hecho de que la prótesis fuera hecha de forma tan laboriosa y meticulosa indica que su propietaria valoraba la apariencia natural, la estética y también la comodidad.

martes, 20 de junio de 2017

Cien investigadores se reunen en Cádiz para hablar de Baelo Claudia


Las III Jornadas Internacionales de Baelo Claudia han reunido este lunes en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Cádiz (UCA) a 100 expertos de España, Francia, Reino Unido, Alemania y Bélgica.

La vicerrectora de Responsabilidad Social, Extensión Cultural y Servicios de la UCA, Teresa García, junto al director de la Casa de Velázquez, el embajador Michel Bertrand, y el delegado de Cultura, Turismo y Deporte de la Junta en Cádiz, Daniel Moreno, han dado la bienvenida a los participantes.

El conjunto arqueológico de Baelo Claudia de la Junta, la Universidad de Cádiz y la 'École des hautes études hispaniques et ibériques' (Casa de Velázquez de Madrid) organizan estas jornadas que conmemoran el centenario de las primeras excavaciones en esta ciudad romana.

Todos los equipos investigadores que actualmente trabajan en el yacimiento participarán en este encuentro con el objetivo de poner en común sus últimos resultados y las posibles colaboraciones en un futuro.

Las jornadas celebran este año su tercera edición, después de las de 2004 y 2010. En 2017 hace exactamente un siglo que Pierre Paris, fundador de la Casa de Velázquez, y George Edward Bonsor, con la colaboración de Cayetano de Mergelina y Luna, Alfred Laumonier y Robert Ricard, dirigieron en mayo de 1917 las primeras excavaciones científicas en la ciudad romana de Baelo Claudia.

El tema principal de este encuentro trata los tiempos claves de la evolución del sitio, es decir, momentos de ruptura o de profundo cambio en su desarrollo urbano. Además, se presentarán los proyectos de investigación y de valorización en curso relacionados con el yacimiento como la digitalización de los archivos arqueológicos para su acceso virtual.

El catedrático de la Universidad Bordeaux Montaigne (Francia), Pierre Sillières, ha impartido la conferencia inaugural sobre los 16 siglos de historia de Baelo Claudia, titulada 'Des débuts de Bailo à la fin de Baelo Claudia, seize siècles d'histoire'. El profesor es especialista en villas romanas y en el estudio del vino antiguo durante la Hispania romana.

Bajo la tutela del conjunto arqueológico de Baelo Claudia las actividades de campo continúan en la actualidad con equipos internacionales, españoles, franceses, ingleses y alemanes. Baelo Claudia es una de las ciudades romanas más documentadas y conocidas de la península Ibérica.

No obstante, los coordinadores de estas jornadas, Ángel Muñoz, del conjunto arqueológico de Baelo Claudia, Darío Bernal, de la Universidad de Cádiz, y Laurent Callegarin, de Casa de Velázquez, han explicado que quedan lagunas en la investigación de su larga historia que empiezan con la Silla del Papa y que se cierra al final de la Antigüedad tardía.

Tras 100 años de investigación, se calcula que las excavaciones hayan alcanzado un 15 por ciento de la ciudad, por lo que queda «trabajo para nuestros hijos, nietos y las futuras generaciones», según el profesor Darío Bernal.

Baelo Claudia era una ciudad pequeña en época romana, cuya singularidad «deriva en que se abandonó en el siglo VII, por lo que no tuvo una reocupación posterior y el estado de conservación de sus restos es excepcional». A esto hay que añadir que lleva más de un siglo siendo estudiada por arqueólogos, lo que la han convertido «en un referente de primer orden internacional para el conocimiento de la topografía, del urbanismo romano y de todos los aspectos que tienen que ver con las sociedades que vivieron en el círculo del Estrecho entre siglo II antes de Cristo y VII después de Cristo».

Los ponentes tratarán de los estudios que se realizan en este yacimiento sobre la necrópolis, los edificios públicos, la economía marítima y la importancia del garum, las técnicas constructivas o los orígenes del asentamiento en la silla del Papa. Baelo Claudia es punto de referencia nacional, según sus estudiosos, en temáticas romanas como la topografía, el urbanismo o la economía haliéutica (pesquerías y producción de garum).

La segunda jornada se clausurará en las instalaciones del conjunto Arqueológico de Baelo Claudia con la exposición fotográfica 'Baelo. 100 años de Arqueología. 100 imágenes para la memoria' junto a interpretaciones artísticas de la Casa Velázquez y un concierto.