miércoles, 30 de septiembre de 2015

ABC:Los pompeyanos tenían dientes perfectos porque su alimentación era sana


Hace dos mil años no había dentífricos, pero los pompeyanos tenían unos dientes perfectos, gracias a una alimentación sana, con pocos azúcares. Solo tenían un defecto: algunas zonas se encontraban particularmente consumidas, por el uso impropio de romper o cortar objetos con la fuerza de las mandíbulas. Los huesos eran débiles a causa del exceso de flúor en las aguas de los manantiales de los que bebían. Estas son las primeras revelaciones de los análisis mediante TAC (tomografía axial computerizada) realizadas a una treintena de calcos de las víctimas de la erupción de Pompeya en el 79 d.C.

En rueda de prensa se han hecho públicas las sorprendentes imágenes tridimensionales de los restos esqueléticos conservados en el interior de los moldes de yeso, los calcos. En el proyecto de investigación trabajan arqueólogos, antropólogos, radiólogos, dentistas e ingenieros expertos en los escáner-láser. Por primera vez se ha utilizado la TAC en el proyecto para conocer con más fiabilidad la edad, patologías médicas, hábitos alimentarios, ocupación, condición socio-económica y estilo de vida de los pompeyanos.

Forman parte del proyecto también investigadores españoles, entre ellos el arqueólogo y antropólogo Llorenç Alapont, del Colegio de Doctores y Licenciados de Valencia, quien ha explicado a ABC el cambio y progreso fundamental que se da en la investigación al contar con la TAC: «Las informaciones que hemos obtenido mediante técnicas radiológicas clásicas, es decir, no tridimensionales sino en dos dimensiones, han sido muy valiosas, pero había cosas que se nos escapaban, porque no teníamos las técnicas suficientes para averiguar todo lo que había dentro de los huesos. Hasta ahora podíamos conocer un 25 por 100 de la información que nos daban los huesos de las personas conservadas en los calcos, ahora con las nuevas técnicas podemos llegar a un 90 por 100 de conocimiento». El antropólogo Llorenç nos precisa que se conocerá incluso cómo murieron los habitantes de Pompeya: “Sabremos de una forma mucho más fiable si los pompeyanos murieron por el golpe de calor, por asfixia al respirar las cenizas volcánicas, por las fracturas traumáticas de las piedras que caían o por estar atrapados en las casas”.

Estudios de los calcos en 3D

Los calcos de las víctimas de la erupción del Vesubio se han revelado fundamentales para conocer detalles muy importantes de la vida de los antiguos romanos. Fue solo desde 1858, gracias al método genial introducido por el arqueólogo Giuseppe Fiorelli, que podemos apreciar la impronta que dejó la erupción en los pompeyanos, al obtener moldes de yeso de los muertos. Los cuerpos, al descomponerse a lo largo de los siglos, habían dejado espacios vacíos bajo la lava. Fiorelli los rellenó con yeso líquido introducido a través de los agujeros abiertos en la corteza creada sobre Pompeya tras la erupción. En esa cámara vacía, donde la materia orgánica había desaparecido, Fiorelli obtenía moldes de extraordinaria precisión que reflejaban los últimos momentos de la vida de esas personas. Hasta ahora, gracias a esos calcos podíamos saber de qué males sufrían, de qué manera se curaban y cómo se vivía en una ciudad en la época romana como Pompeya.

Ahora después de utilizar la tecnología 3D sobre aquellos cuerpos sepultados durante siglos por la lava, llega la ciencia médica para desvelar otros secretos. La maquinaria utilizada es una moderna TAC de 16 cortes capaz de hacer un examen de todo el cuerpo en 100 segundos. El antropólogo Llorenç, que coordina el proyecto de investigación de la necrópolis de Porta Nola desde el 2011, y desde entonces estudia los calcos de esa necrópolis, explica a ABC la importancia de investigar con la nueva técnica: «El TAC es un instrumento importantísimo, muy valioso, porque nos da unas imágenes que nos permiten interpretar y ver de una forma muy clara los restos que están dentro de los calcos. Podremos conocer mediante la ciencia antropológica, la edad, el sexo, clase social, enfermedades, traumatismos, incluso teniendo en cuenta el desgaste de los dientes sabremos el tipo de dieta».

Fundamental el estudio de los dientes

Los esqueletos de las víctimas serán objeto de investigaciones específicas sobre los dientes. Desde la antigüedad, los exámenes de los dientes han sido fundamentales en la identificación individual. Así, en la historia de la medicina legal son numerosos los casos de reconocimiento efectuados por medio de la dentadura. Se ha recordado, por ejemplo, el caso de Hitler: las prótesis videntes aparecidas en la radiografía efectuada sobre su cráneo permitieron la identificación con certeza del cuerpo carbonizado. Los elementos dentales constituyen la parte más resistente del organismo humano. Sus características anatómicas, patológicas y terapéuticas son peculiares en cada individuo y, por tanto, un óptimo instrumento de identificación. Por tanto, pueden ofrecer informaciones sobre los hábitos de vida y ocupación.

El antropólogo Llorenç nos precisa que hasta ahora, con las investigaciones realizadas, no se tenían meras hipótesis, sino que contaban con un 25 por 100 de certezas; ahora esa información gracias a la TAC se amplia al 90 por 100, y se sabrá mucho más sobre el estilo de vida de los pompeyanos. Se tendrán muchos más detalles, más fiables. Gracias a los calcos se conocerán más datos sobre el consumo. Por ejemplo: se sabe que en la dieta de los pompeyanos, junto a los más económicos cereales, frutas, nueces, aceitunas, lentejas, pescado local y huevos, se han encontrado también otros productos más caros, como carne y pescado salado procedente de España. Igualmente han aparecido huellas de alimentos muy exóticos, como erizos y mariscos -que en esa época eran importados del extranjero-, flamencos y restos de jirafa.

En definitiva, ahora sabemos que los pompeyanos se alimentaban muy bien y que, aun sin utilizar dentífrico, tenían dientes que hoy les hubieran permitido hasta hacer publicidad televisiva.

martes, 29 de septiembre de 2015

ABC:El controvertido romance homosexual que persiguió a Julio césar toda su carrera


En la política romana, las referencias a la vida privada de los senadores eran algo habitual e incluso se veía como legítimo que se ridiculizaran los defectos físicos de los rivales políticos dentro de los debates. Julio César, conocido en su vida privada por sus numerosas aventuras sexuales con mujeres, fue un excelente abogado y un orador brillante que parecía inmune a las bajezas de esta peculiar forma de hacer política, salvo en lo tocante a su supuesto romance con el monarca de Bitinia durante su juventud. La acusación le persiguió hasta sus últimos días con la intención de socavar su autoridad.

La homosexualidad en la Antigua Roma, sin ser un crimen penal –aunque lo era en el ejército desde el siglo II a.C.–, estaba mal vista en todos los sectores sociales, que la consideraban, sobre todo en lo referido a la pederastia, una de las causas de la decadencia griega. Como recuerda el historiador Adrian Goldsworthy en el libro «César, la biografía definitiva» (La Esfera de los libros, 2007), «aquellos senadores que tenían amantes varones solían hacerlo con discreción, a pesar de lo cual con frecuencia los opositores políticos les ridiculizaban públicamente». En este sentido, los romanos hacían una importante diferenciación sobre quién ejercía el papel de activo y quién el de pasivo en la pareja, tanto a nivel sexual como social. Y esa fue siempre el principal problema de los rumores contra Julio César, que era apodado por sus enemigos como «la Reina de Bitinia».

Corrompido por la depravación oriental

Los opositores a Julio César usaron siempre los rumores de que en un viaje diplomático había mantenido relaciones homosexuales con Nicomedes IV, Rey de Bitinia, para erosionar la autoridad del dictador romano. Así, Julio César fue destinado a una misión diplomática durante su primer servicio militar con 19 años en el extranjero, concretamente en la costa norte de Turquía, con el propósito de reclamar el apoyo militar de Bitinia, un reino aliado de Roma, en un inminente ataque a Mitilene. El anciano rey de Bitinia recibió a César con mucha efusividad en recuerdo de su amistad con el padre de éste, también llamado Cayo Julio César. El joven romano, que apenas había salido hasta entonces de su entorno familiar, fue acusado de alargar su visita más de lo razonable y de verse entretenido por el lujo asiático, fuertemente influido por la tradición helenística que tanto admiraba una parte de la aristocracia latina.
significaba una actuación completamente inadecuada incluso para un esclavo en Roma; y le situaba inmerso en un escenario –las cortes asiáticas– considerado propicio para la depravación sexual y las intrigas políticas.

Los rivales del futuro dictador de la República romana emplearon la historia a modo de arma arrojadiza en una infinidad de veces sin que les importara mucho que el relato fuera cierto o no. En un ambiente político exageradamente difamatorio, los rumores dieron lugar al apodo de «Reina de Bitinia» y a la definición de que Julio César era el «marido perfecto de toda mujer y la esposa de todo hombre». No en vano, también los propios soldados usaron el rumor para burlarse de su comandante en varias situaciones, sin que por ello disminuyera el enorme respeto que sentían por él.

Hoy en día, la veracidad de la historia sigue puesta bajo cuestión, aunque Julio César se afanó en negarla en todo momento hasta el extremo de ofrecerse a jurar ante testigos que se trataba de una mentira. Su firmeza y el hecho de que no se conozcan otras supuestas relaciones homosexuales en su biografía ha hecho suponer a la mayoría de los historiadores que realmente se trataba de una difamación con el objetivo de despertar la cólera de César. ¡Y tanto que lo hacía! Con el paso de los años, el asunto se convirtió en una de las pocas cosas que podían hacerle perder los estribos en público.
pero que no se libró de las infidelidades. En cualquier caso, las relaciones fuera del matrimonio eran comúnmente aceptadas en la sociedad romana para satisfacer los deseos más vergonzosos que una esposa romana, la encargada de asegurar la siguiente generación de activos familiares, no debía padecer.

César, un hombre que vestía de forma llamativa y cuidaba mucho su aspecto físico –la calvicie fue una preocupación persistente en su vida–, tuvo un elevado número de aventuras fuera del matrimonio. El historiador clásico Suetonio relata que a menudo pagó precios muy altos por prostitutas de lo que hoy llamaríamos de «lujo», y que era «dado a los placeres sensuales y manirroto para conseguirlos», incluso con «mujeres de la nobleza» como Cleopatra. En total, Suetonio enumera que fueron al menos cinco las relaciones con esposas de senadoras, entre ellas Servilia, mujer de Marco Junio Bruto y posiblemente su amante favorita. La relación, de hecho, fue la que más se prolongó en el tiempo. «Amó como a ninguna a Servilia», afirma Suetonio sobre una relación que los años demostraron de alto voltaje. Así, el hijo de Servilia, también llamado Marco Junio Bruto, fue el famoso senador que dio una de las últimas y más dolorosas puñaladas a Julio César el día del magnicidio en el Senado. Para más coincidencia, el hermanastro de la aristócrata romana era Catón «el Joven», uno de los opositores políticos más encarnizados de César, que estuvo dispuesto a extraerse los intestinos con sus propias manos antes que a rendirse al ejército del dictador.

lunes, 28 de septiembre de 2015

Noticia IDEAL:Expertos constatan el "interés" que suscita el yacimiento de Puente Tablas y piden abrir el centro de visitantes


El Instituto Universitario de Investigación en Arqueología Ibérica ha constatado el "interés social" que suscita el yacimiento de Puente Tablas, en Jaén, y ha demandado la apertura del centro de recepción de visitantes sobre este enclave, que sigue sin estar disponible al público a pesar de que hace meses que está terminado.

Así lo ha indicado Arturo Ruiz, director del referido organismo de la Universidad de Jaén (UJA), quien ha puesto de relieve que "el deterioro que sufre un sitio arqueológico cuando no se muestra a la sociedad no es positivo".

"Tengo esperanza en que se solucionen los problemas que hay, si los hay, y el centro de Puente Tablas se pueda ver en las próximas semanas porque existe mucha expectación", ha destacado Ruiz, quien ha puesto como ejemplo la acogida de la reciente celebración del equinoccio de otoño en este 'oppidum' o ciudad fortificada íbera.

De este modo, el ritual, que se recrea en la denominada Puerta del Sol del oppidum, construida en el siglo V a.C. y orientada dirección este-oeste, ha atraído a numerosas personas. Además, no es raro que en el Instituto Universitario de Investigación en Arqueología Ibérica reciban llamadas interesándose por la forma de visitar el centro de interpretación.

"Piensan que desde el Instituto llevamos este tema y les tenemos que explicar que no es así y no podemos hacer visitas guiadas, corresponden a otros profesionales", ha comentado el experto no sin destacar la importancia de este sitio "fundamental" de la arqueología ibérica en Andalucía, uno de los que "más información ha proporcionado en los últimos tiempos".

Al respecto, el director ha subrayado que "lo que al investigador más le interesa es que sus investigaciones lleguen a la sociedad y eso se consigue con cosas como ésta"; un centro sobre el que, según precisó la Junta en agosto, se trabaja en su puesta en marcha ultimando la autorización de los servicios básicos y la definición de la fórmula de gestión.

Este recurso, situado a las afueras de la capital, se incluye en Viaje al Tiempo de los Iberos. El edificio, levantado para dar a conocer el 'oppidum' o ciudad fortificada de Puente Tablas, así como otras actuaciones en el yacimiento han supuesto unos 1,1 millones de euros financiados por Junta y Diputación en el marco del citado programa.

Se centrará en la vida cotidiana de los íberos y en las peculiaridades de este 'oppidum' con una cronología entre los siglos VIII al III a.C. Igualmente, se han señalizado itinerarios peatonales para recorrer el yacimiento y espacios como el palacio de príncipe.

Viaje al Tiempo de los Íberos constituye una red de yacimientos y centros de interpretación en diversos puntos de Jaén que pretende poner en valor el importante patrimonio de esta cultura que atesora la provincia. Permite ya conocer enclaves como la ciudad íbero-romana de Cástulo, en Linares; la cámara sepulcral de Toya en Peal de Becerro, las tumbas de Cerrillo Blanco, en Porcuna, o el santuario de la Cueva de la Lobera, en Castellar.

Este domingo será la segunda visita teatralizada a Cástulo


Con el inicio de la nueva temporada turística vuelven las visitas teatralizadas a Cástulo de mano de SEMER Turismo y Cultura.  Desde hace dos años, en determinados días, se viene proponiendo esta actividad para que los visitantes del yacimiento puedan conocer Cástulo en compañía de guías especializados y actores. Este año además se han introducido nuevas escenas en donde espacios como el sorprendente “Mosaico de los amores” han cobrado un gran protagonismo.

Las visitas teatralizadas programadas en octubre  se llevarán a cabo los domingos 4 y 18 de octubre. El recorrido, que tiene una duración en torno a una hora y cuarto,  tendrá un coste de 5€ por persona. Estas visitas se iniciarán siempre a las 12:00 de la mañana y será necesaria la reserva previa para poder participar en ellas.

Las reservas se pueden hacer llamando al número de teléfono de contacto 953757916 (SEMER Turismo y Cultura).

domingo, 27 de septiembre de 2015

Los últimos trabajos en la villa romana de "El Vergel" descubren un asentamiento agrario de entre los siglos I y II


La decimotercera campaña que se realiza en estos restos arqueológicos ubicados en San Pedro del Arroyo ha supuesto, desde el punto de vista histórico, el descubrimiento de un asentamiento de carácter agrario de entre los siglos I y II, previo a la villa de los siglos III y IV hallada en anteriores campañas, lo que demuestra, según los arqueólogos, su continuidad en el tiempo.


El presidente de la Diputación Provincial, Jesús Manuel Sánchez Cabrera, ha visitado esta tarde los trabajos que se han desarrollado este año en la villa romana de ‘El Vergel’, en San Pedro del Arroyo, en la que el equipo de arqueólogos ha trabajado en una superficie de 300 metros cuadrados.

Sánchez Cabrera destacó que se trata de la decimotercera campaña que se realiza en estos restos arqueológicos, con el objetivo, este año, de cerrar la trama urbana de la finca en su parte sur.

También han acudido a esta visita los diputados de Turismo, Asuntos Europeos y Energía y de Cultura, Patrimonio, Juventud y Deporte, Rafael Pérez Nieto y Eduardo Duque Pindado, respectivamente.

Los límites norte y oeste de la villa ya se conocen, mientras que en la parte este se encuentran la iglesia y el cementerio del municipio. Faltaba completar la zona sur. En esta parte de la villa, en la que se ha trabajado en esta última campaña, se encuentra el complejo de los baños y, hacia el este, una serie de estructuras anteriores en el tiempo. Desde el punto de vista histórico, ha supuesto el descubrimiento de un asentamiento de carácter agrario de entre los siglos I y II, previo a la villa de los siglos III y IV hallada en anteriores campañas, lo que demuestra, según los arqueólogos, su continuidad en el tiempo.

En las diferentes campañas realizadas en esta finca, se han excavado ya unos 3.500 metros cuadrados, sólo de la parte urbana, porque la finca se extiende casi un kilómetro más al norte, además de contener una necrópolis y almacenes, entre otros elementos.

Además de los límites de la vivienda, las excavaciones anteriores han dejado al descubierto tesoros como mosaicos casi intactos, como varios geométricos o el de Meleagro.

También el año pasado, adosado a un largo pasillo que comunica todas las habitaciones, se encontró una con planta de cruz griega, que podría estar asociada a un edificio de carácter religioso y alrededor de la que se fueron adosando tumbas monumentales, cubiertas con grandes lajas de granito.

Este hallazgo dio la pista a los arqueólogos de que la villa romana pudo transformarse en un lugar de culto que fue evolucionando con los siglos, hasta el punto de haber encontrado aquí tumbas de diferentes épocas: tardorromana, visigoda y, posteriormente, con la repoblación, más enterramientos. Tal es así que, en la actualidad, la villa romana de San Pedro del Arroyo se encuentra junto a la iglesia y el cementerio de la localidad.

Los trabajos que ha venido realizando en esta villa romana la Diputación de Ávila buscan profundizar en la historia de la provincia, a la vez que recuperar un tesoro arqueológico para conocimiento de la ciudadanía.

sábado, 26 de septiembre de 2015

La tumba de Cleopatra cada vez más cerca de ser descubierta


Dión Casio y Plutarco relatan detalladamente (aunque también de manera muy literaria) cómo fue el último día y la muerte de Cleopatra. Lejos de si murió envenenada por la mordedura de una serpiente o no (lo más probable es que el suicidio fuera ocasionado tras la ingesta de algún tipo de veneno) los historiadores no mencionan el lugar exacto de su mausoleo.  Actualmente estamos más cerca que nunca de hacer uno de los descubrimientos arqueológicos más importantes gracias al esfuerzo y tenacidad de la Dra. Kathleen Martínez Berry, una abogada de profesión y arqueóloga que lleva más de 15 años buscándola en un lugar secreto de Alejandría, el templo de Taposiris Magna.

Tras la victoria del general Marco Agripa contra Marco Antonio en la batalla de Actium en septiembre del año 31 a. C. el destino de la reina estaba escrito. Al año siguiente las tropas romanas rodearon la capital egipcia, y a pesar de los desesperados intentos de resistencia de Marco Antonio, este acabaría suicidándose con su propia espada acompañado por un esclavo. Cleopatra, atrincherada con sus tesoros y más fieles servidores en el edificio más seguro de su complejo palacial, probablemente el mausoleo de los reyes lágidas, solo le quedaba una oportunidad para salvar su vida: pedir clemencia a Octaviano para ella y su hijo, Cesarión, el vástago que tuvo con Julio César, proposición insalvable pues era demasiado peligroso para Octaviano dejar con vida a alguien que podría ser un rival en el futuro.

Viéndose perdida se clavó un puñal en el pecho, hiriéndose solo. Octaviano quería llevarla viva a Roma para exhibirla como trofeo de su gran victoria y decidió trasladarla al palacio de Alejandría poniéndola bajo custodia. La reina dejó de comer y solicitó una nueva entrevista con Octaviano. En este punto las versiones de lo que ocurrió son dispares pero la reina nunca conseguiría su demanda. Más tarde le entregaría un mensaje sellado en el que hacía constar la voluntad de ser enterrada junto a su amado. El 12 de agosto del año 30 a. C. los soldados se presentarían en las estancias de la última reina de Egipto comprobando que yacía muerta con una de sus sirvientas moribunda a sus pies y la otra a punto de derrumbarse mientras le colocaba bien la diadema sobre su cabeza.

Los historiadores coinciden en decir que Octaviano respetó su voluntad permitiendo que fuera enterrada junto a Marco Antonio en un mausoleo que la propia reina mandó construir, pero no dicen dónde. Sus restos han sido siempre un enigma. Lo más probable es que Cleopatra habría sido momificada, al contrario que su amado que, por no ser ni faraón ni egipcio no habría sido conservado como ella.

Algunos arqueólogos, entre los que se encuentra el francés Franck Goddio, creen que puede estar bajo las aguas de la bahía de Alejandría, en el lugar donde se hallaba la isla de Antirrodos, residencia de Marco Antonio. Pero los restos arqueológicos encontrados en el templo dedicado a Isis, Taposiris Magna, parecen indicar que es allí donde hay que buscarlos, siendo la primera valedora de esta idea la Dra. Martínez Berry, que convenció en 2005 a Zahi Hawass de la necesidad de excavar en dicha zona.

Leer más:http://franciscojaviertostado.com/2015/09/25/la-tumba-de-cleopatra-cada-vez-mas-cerca-de-ser-descubierta/

viernes, 25 de septiembre de 2015

ABC:Celtas en el Museo Británico:solo sé que no sé nada


A mediados de los años 50, el conde e ingeniero José Moreno Torres, un madrileño hijo de gallegos que llegó a ser alcalde de Madrid, creó como homenaje a sus ancestros lo que se daría en llamar «el Chester de los obreros»: los cigarrillos negros «Celtas», cortos y sin filtro. Comenzaron a despacharse en 1957, mayormente desde la Fábrica de Tabacos de La Coruña, que en 1969 llegó a fabricar 300 millones de paquetes. Para adornar las cajetillas, un ilustrador dibujó al celta tabaquero que todos conocemos: una suerte de vikingo barbado, con un casco con alas y espada en ristre.

Hoy podemos sonreírnos ante la recreación un tanto élfica de los celtas de aquel anónimo dibujante. Pero lo cierto es que hizo lo mismo que han hecho todos los que han recuperado el mito desde el siglo XVII, cuando se volvió a escribir el término por vez primera en 2.000 años: directamente inventárselos.

El Museo Británico de Londres inaugura hoy la exposición «Celtas: arte e identidad», en cartel hasta el 13 de enero, con un precio de entrada de 22,5 euros. Tiene la clara vocación de convertirse en su taquillazo del otoño, porque hacía cuarenta años que el British no se ocupaba ampliamente de los viejos celtas, que siguen fascinando.

La muestra deja una sensación ambivalente: los celtas están, pero no están. Se ve su arte, enormemente atractivo, porque se aleja del naturalismo clásico griego y romano para cultivar una abstracción geométrica que resulta muy del gusto moderno, aunque date de la Edad del Hierro. Pero tras pasear por las salas –bajo una innecesaria musiquilla a lo Clannad– se concluye que al hablar de los celtas toca recuperar la vieja máxima socrática: «Solo sé que no sé nada».

Delicia estética
La muestra expone 250 objetos teóricamente celtas. El viaje comienza 500 años antes de Cristo, cuando los antiguos griegos emplean por primera vez el término para denominar a los bárbaros norteños que viven al Norte y al Oeste de los Alpes, ajenos a la cultura mediterránea. La exposición, elaborada mano a mano por el British Museum y el Museo Nacional de Escocia, es una delicia estética, aunque a veces abuse de las copias de originales no cedidos. Torques lujosos, espirales, triskels, arpas, espadas, cascos tan evocadores como el de cuernos hallado en el Támesis, objetos domésticos, la lectura celta de la llegada del cristianismo, con sus cruces de estética artúrica… Las últimas salas viajan ya a tiempos recientes para contar el revival céltico que arranca en el siglo XVII y que estalla con las exaltaciones victorianas del XIX. En la época romántica entran también en escena las mixtificaciones nacionalistas de galeses, escoceses e irlandeses, que buscan una leyenda que los distancie políticamente de los ingleses.

¿Celtas en Córdoba?

El arte celta brilla en la exposición. Es su estrella y su razón de ser. Pero del British te marchas con una pregunta: ¿existieron realmente los celtas? La muestra informa de que no formaron una etnia, no tuvieron una lengua común y jamás se llamaron a sí mismos celtas. En cuanto a su ubicación geográfica, sus vestigios van de Turquía a Irlanda. Es divertido ver que las dos únicas piezas españolas, ambas de la colección del Museo Británico, son un torque gallego de oro, hallado en Orense, y otro magnífico de plata, del año 100 a.C., encontrado en ¡Córdoba!, también celta. En los mapas sobre la extensión de aquella civilización –¿fue tal?– a lo ancho de Europa se asegura que en la Península Ibérica se asentaron en el Sur de Portugal, en lo que hoy son las provincias de Pontevedra y Orense y en una amplísima franja que va de Guadalajara a Burgos. Para decepción del nacionalismo gallego, la exposición ningunea la querencia céltica de Galicia, inventada en el XIX con una pasión que rondó el racismo por Manuel Murguía, el marido de Rosalía de Castro, y que hoy sobrevive allí en todo tipo de manifestaciones, desde culturales (el Festival de Ortigueira o la artesanía) a deportivas (el Celta de Vigo).

Lo que uniría a los celtas sería ante todo un temprano y característico tratamiento artístico del metal. También que no vivían en ciudades, sino agrupados en pequeñas villas, muchas veces sobre colinas. Eran belicosos y valientes y, cuando Julio César invadió Britania en el 55 a.C., los elogió por su soberbio desempeño en la guerra con carros (en la exposición se expone uno, una recreación inventada). También se asegura que les gustaba el vino peleón, como ellos, que hacían ofrendas en lugares que consideraban sagrados y que contaban con líderes religioso-mágicos, a lo druida de Astérix y Obélix.

La exposición concluye precisamente con un tebeo de Astérix y una camiseta del Celtic de Glasgow, pruebas de la pujanza de la leyenda. Como dice el director del Museo Británico, Neil MacGregor: «En esta exposición no hemos tratado tanto de mostrar a una gente como de mostrar una marca». Como buen mito que es, la marca entretiene y vende.

jueves, 24 de septiembre de 2015

Noticia IDEAL:Las iniciativas turísticas en Cástulo atraen a unas 50.000 personas hasta el yacimiento

Foto de Enrique

Cerrada la campaña de excavación desde hace meses, el yacimiento arqueológico de Cástulo sigue lleno de vida gracias a la llegada de miles de turistas cada mes. En el primer semestre del año, más de 20.000 personas se interesaron por conocer los hallazgos arqueológico localizados en la antigua ciudad ibero-romana, una cifra que hace prever que, al igual que en 2014, este año el conjunto arqueológico linarense superará las 50.000 visitas anuales.

Las visitas guiadas por parte de miembros del equipo de trabajo del conjunto arqueológico a lo largo de todo el año, así como iniciativas turísticas nuevas, han permitido situar a Cástulo como uno de los principales destinos turísticos de quienes visitan la provincia de Jaén. Por eso, no era de extrañar las decenas de personas que ayer se dieron cita en el yacimiento linarense para disfrutar de las visitas teatralizadas puestas en marcha por parte de la empresa Semer Turismo, impulsora de los Juegos Ibero-Romanos de Cástulo de la mano del Ayuntamiento de Linares.

Al igual que en los dos años anteriores, el objetivo de esta visita es ofrecer una visión del yacimiento diferente a la que el turista puede encontrar habitualmente, y conocer la historia de la ciudad de la mano de personajes relevantes de la historia. En concreto, este año se han introducido nuevas escenas en donde espacios como el sorprendente Mosaico de los Amores han cobrado un gran protagonismo, y de los que se podrá disfrutar de nuevo los días los días 4 y 18 de octubre.

Adecuación a la visita

El desarrollo de iniciativas que favorezcan la llegada de más visitantes al yacimiento arqueológico de Cástulo no es la única línea de trabajo marcada desde la dirección del conjunto arqueológico para favorecer un mayor número de turísticas a lo largo del amplio terreno que ocupa la antigua ciudad ibero-romana.

Por ello, la creación de infraestructuras que permitan una visita adecuada de los vestigios es una de los objetivos en los que más se está invirtiendo en los últimos años. De este modo, y como ya ocurriera con el Mosaico de Los Amores gracias a recursos de la Junta de Andalucía y la Diputación Provincial, los nuevos trabajos se centran en impulsar la zona paleocristiana de Cástulo tras el interés despertado hace un año tras el descubrimiento de la Patena de Cristo en Majestad.

En esta ocasión, el proyecto se desarrollará gracias a una inversión de 150.000 euros por parte de la Diputación Provincial, y permitirá conectar las dos zonas más visitadas en la actualidad dentro del yacimiento, el Mosaico de Los Amores y el edificio paleocristiano.

De esta forma, desde la Diputación se actuará de nuevo en la adecuación de dos espacios únicos de Cástulo para favorecer la visita turística pues, hace dos años, fue el Ente provincial el encargado de iniciar la construcción de la cubierta sobre el Mosaico de Los Amores que entonces, y al igual que ahora, además de facilitar la visita de estos vestigios, perseguía asegurar la conservación de este patrimonio único en las mejores condiciones.

La UJA recrea el rito ibero del equinoccio de otoño en el yacimiento de Puente Tablas


El Instituto Universitario de Arqueología Ibérica de la Universidad de Jaén (CAAI) ha recreado este miércoles el rito ibero del equinoccio de otoño que marca el cambio de estación con el fin del verano. Lo ha hecho al amanecer, en el yacimiento íbero de Puente Tablas en Jaén capital y a través de una recreación que han podido presenciar alrededor de medio centenar de personas. Ampliar foto "Al salir el sol por el horizonte, su luz se funde con la diosa de la fertilidad —representada por una estela antropomorfa— en un ritual que da comienzo a la fiesta del otoño y marca el comienzo de un ciclo agrícola, por lo que se combina el poder del Príncipe de Puente Tablas, con riqueza económica, la diosa y el sol", ha explicado el subdirector del CCAI, Manuel Molinos, que ha añadido que se trata de "un espectáculo extraordinario". En este sentido, el subdirector del CAAI ha asegurado que tanto el equinoccio de otoño como el de primavera significan el inicio de un periodo agrícola y por lo tanto "son fiestas de gran importancia en todos los calendarios de las sociedades que viven del campo". 

Este ritual se recrea en la denominada Puerta del Sol del oppidum, construida en el siglo V a.C. y orientada dirección este-oeste, que para los investigadores del Instituto de Arqueología Ibérica de la Universidad de Jaén (UJA) representa más que una puerta. "No solo es una puerta de culto, sino que también es un calendario, regulando la vida del poblado, tanto desde el punto de vista de sus aspectos culturales como económicos", ha dicho Manuel Molinos.

miércoles, 23 de septiembre de 2015

ABC:Nuevo descubrimiento en Pompeya:una tumba samnita del siglo IV a.C.


Pompeya continúa siendo una fuente inagotable de descubrimientos científicos. El último ha sido una tumba samnita, con el esqueleto de una mujer, entre los 40-50 años, de la mitad del siglo IV a.C. Es decir, de la Pompeya anterior a los romanos, es decir, antes de que en el 80 a.C., cuando Roma era ya República, la ciudad se convirtiera en colonia romana. Hay que remontarse, por tanto, al periodo anterior a la humillación romana de las Horcas Caudinas, la batalla que tuvo lugar en el 321 a.C., entre el ejército romano y el samnita. Por su favorable posición estratégica, los samnistas rodearon y capturaron el ejército romano de 40.000 hombres. Este dato histórico sirve para comprender la importancia del descubrimiento.

La tumba se encuentra en las inmediaciones de un taller de ánforas de cerámica. Dentro de la tumba, delimitada por losas de piedra, se encontraba el esqueleto de la mujer acompañado por una decena de cerámicas que constituían su ajuar funerario. «Pompeya sigue siendo una ciudad viva, que no solamente se ha de conservar, sino que se debe investigar y estudiar. Este descubrimiento nos permite profundizar en un periodo poco conocido de la historia de la ciudad, a causa de los pocos descubrimientos de esa época», ha manifestado el superintendente de Pompeya, Massimo Ossanna.

El nuevo hallazgo confirma que antes de que llegaran los romanos, Pompeya era un centro organizado de los samnitas, una auténtica ciudad, que se desarrollaba mediante el comercio en las orillas del río Sarno. Algo parecido a lo que después la Pompeya romana habría hecho durante decenios antes de la erupción del Vesubio en el 79 d. C.

Arqueólogos españoles en Pompeya

El descubrimiento de la tumba samnita ha sido realizado por un equipo de arqueólogos franceses, en colaboración con la superintendencia de Pompeya. Son varios los equipos de investigadores extranjeros, incluidos españoles, que trabajan en este parque arqueológico, el más importante y famoso del mundo. A finales de agosto, se hizo público otro importante descubrimiento en la necrópolis de Porta Nola de Pompeya, donde un equipo de 8 arqueólogos españoles, junto a otros ocho de diversas nacionalidades, encontraron 36 urnas cinerarias y una sepultura infantil. El arqueólogo y antropólogo Llorenc Alapont Martin, del Colegio de Doctores y Licenciados de Valencia , nos contó algunos detalles de los descubrimientos: «La excavación en la tumba de Obellius Firmus, una de las figuras más importantes de la ciudad al final de la época neroniana, ha sacado a la luz una urna funeraria con huesos quemados de una persona de unos 60 años, con una serie de patologías que indican que estaba bien alimentado y con buen nivel de vida. Incluso en la urna se depositó una moneda como ofrenda de los familiares a los dioses para que el difunto no tuviera problemas a la hora de alcanzar la otra vida. Podía ser un familiar directo de Obellius, quizás su padre. Hemos recuperado más de 500 fragmentos de hueso pertenecientes al lecho funerario, algunos cubiertos con láminas de oro, con una decoración espectacular: cascos e guerrero, guirnaldas… Este lecho funerario fue quemado junto al difunto en la pira funeraria. La sepultura es del 66-68 d.C.»

martes, 22 de septiembre de 2015

Localizan en Torreparedones (Córdoba) unas terceras termas


Las actuaciones realizadas en el yacimiento de Torreparedones, en Baena, siguen dando muy gratas sorpresas. La última tuvo lugar durante unos trabajos de conservación del paisaje. Se trata de los restos de unas nuevas termas, las terceras localizadas ya en la antigua ciudad de Ituci Virtus Iulia.

Según manifestó el arqueólogo municipal, José Antonio Morena (izquierda), a ABC, se trata de «un hallazgo importante y, desde luego, no lo esperábamos, porque otras termas no eran previsibles por el problema que debía suponer el abastecimiento de agua».

Aunque establecer una cronología e interpretación es aún difícil, Morena señaló que «deben ser de la primera mitad del siglo I después de Cristo, contemporáneas de la monumentalización del foro en la época de Tiberio».

Serían, por tanto, las segundas más antiguas de la ciudad. El «balneum» o baño, situado cerca del foro es, de hecho, el más antiguo, de época tardorrepublicana, mientras que las halladas en la Ermita de las Vírgenes «deben ser algo posteriores, de la segunda mitad del I después de Cristo» según estimó el arqueólogo».

Por las redes sociales

José Antonio Morena indicó que «ambas pudieron estar funcionando a la vez durante un tiempo». Esta nuevas termas se encuentran localizadas entre la puerta oriental y la Ermita de las Vírgenes, según explicó el funcionario municipal en un mensaje en su perfil de una red social.

En esta zona es «donde han aflorado unos restos de mayor envergadura e importancia», añadió. Se trata de dos grandes espacios delimitados por potentes muros de mampostería, pavimentos de «opus tessellatum» -pequeños mosaicos elaborados con teselas- y de «opus signium» -aparejos utilizados en arquitectura e ingeniería hidráulica por los romanos-, así como paredes internas revestidas con mortero hidráulico y medias cañas en las zonas de contacto de las paredes con el suelo que servía para evitar filtraciones.

Diario Jaén:Cástulo se llena de personajes de historia


Personajes históricos que pasaron por la antigua ciudad iberorromana de Cástulo “regresan” a ella para mostrar a vecinos y visitantes, a través de recorridos teatralizados, cómo era la vida allí. Se trata de una iniciativa que vuelve, en estas semanas, al yacimiento arqueológico después del éxito cosechado durante las dos primeras temporadas. Es una actividad que la firma Semer Turismo y Cultura impulsa por tercer año consecutivo, para que, determinados días, los visitantes puedan descubrir este “importante enclave histórico” de una manera “original”, en compañía de guías especializados y actores.

“Este tipo de visitas funciona muy bien. Es una de las maneras que más gusta a quienes se acercan para conocer el yacimiento”, manifestó Pablo Lozano, responsable de la empresa, para referirse especialmente a los niños, cuya atención se “capta de inmediato” cuando “la princesa Himilce o un soldado del ejército romano se dirige a ellos”.
Este año, además, se han incorporado nuevas escenas, en las que espacios como el sorprendente “Mosaico de los Amores” cobran considerable protagonismo. Junto con ello, hizo referencia al humor que también tienen como ingrediente destacado algunas de las escenas que se representan. A pesar de las altas temperaturas, la primera de las visitas contó con gran acogida.
La programación se desarrolla desde este mes y hasta finales de año para y regresará “tras el parón” de invierno en torno a marzo y hasta final de la temporada turística, en junio. Por el momento —junto con la celebrada ayer— se han cerrado dos citas más para los días 4 y 18 de octubre. Las visitas, de en torno a una hora y cuarto de duración y un precio de cinco euros por persona, comienzan a las doce del mediodía. Es necesaria reserva previa para poder participar, algo que puede hacerse a través de la empresa.
De esta manera, una vez terminado el periodo de excavaciones la actividad, en este sentido encaminada a la difusión de la antigua ciudad iberorromana de Cástulo, continúa en el yacimiento arqueológico.

lunes, 21 de septiembre de 2015

Arrancan con éxito las visitas teatralizadas a Cástulo


Ayer comenzaron las visitas teatralizadas al yacimiento arqueológico de Cástulo y fue todo un éxito. 50 personas pudieron disfrutar del recorrido que introdujo al visitante en varios de los espacios emblemáticos de la antigua ciudad ibero-romana.
Os recordamos que las próximas visitas serán el día 4 y 18 de octubre.

domingo, 20 de septiembre de 2015

El País:La barbarie de la frontera


En un solar en via Mocenigo, muy cerca del Vaticano, una corneja desmembraba a una paloma gris que, tendida en el suelo con las alas abiertas, remedaba sin pretenderlo el signum de las legiones, el águila. El lugar era bastante passoliniano pero la imagen hacía pensar en la batalla de Adrianópolis –ese gran desastre militar-, el ascenso de los godos y la caída del imperio romano. Probablemente era el efecto de viajar a Roma con Santiago Castellanos, doctor en Historia por la Universidad de Salamanca, profesor de Historia Antigua en la de León y novelista autor de la reciente Barbarus (Ediciones B, 2015), en la que se relatan los dramáticos sucesos que condujeron al asedio y saqueo de la gran urbe, caput mundi, por Alarico y sus visigodos en el 410.

Castellanos (Logroño, 1971), admirador confeso del Juliano el Apóstata de Gore Vidal (“salvo que Juliano nunca fue apóstata, pues nunca creyó en el Dios cristiano”), centra su novela histórica en una pareja de godos, hombre y mujer, cuyas muchas y dramáticas vicisitudes, tan parecidas a las que están viviendo millares de personas en el nuevo flujo migratorio, seguimos desde que son niños, en el 376, en la Gothia, al norte del Danubio, hasta que el asalto de los bárbaros, sus compatriotas, les pilla residiendo en Roma, donde viven como emigrantes. La ficción –“trasladando las inquietudes profesionales del historiador al gran público”- permite al autor adentrarse en la turbulenta época de manera mucho más directa y personalizada que, por ejemplo, Edward Gibbon en su Decadencia y caída del imperio romano, aunque, afirma Castellanos, sin vulnerar nunca la verdad histórica.

Cual caudillo godo, aunque mucho más amable, el profesor condujo a un puñado de periodistas por diversos escenarios romanos de su novela subrayando las semejanzas entre la gran crisis del siglo IV y la actual, catástrofe humanitaria incluida. “Hay muchas concomitancias, aunque por supuesto hablamos de coordenadas históricas muy distintas”, matizó prudente mientras dábamos cuenta –en sillas y no en triclinios- de una comida tardía en una pizzería de la piazza del Risorgimento y caían sobre los platos nombres tan poco digestivos como los de Atanarico y Fritigerno. “La quiebra de las clases medias, la crisis fiscal (no había cuentas en Suiza pero sí acumulación de oro y los poderosos evadían al fisco), la corrupción generalizada, y los problemas y dramas de emigración, con los consiguientes choques religioso y cultural son cosas que se dan en el fin del imperio romano de occidente”, enumeró, “así como el uso institucional de la violencia y del terror como armas de Estado”. Las escenas actuales de refugiados sirios e iraquíes tratando de entraren Europa no son muy diferentes, dijo, a las que se produjeron cuando los godos, presionados por los hunos –tan brutales como el Estado Islámico-, pidieron ser acomodados tras las fronteras romanas. Uno de los episodios más conmovedores de la novela, el de los legionarios y corruptos funcionarios de aduanas romanos canjeando a los godos muertos de hambre perros como comida por sus hijos, para venderlos como esclavos, no se lo ha inventado sino que está en Amiano Marcelino, el gran historiador romano de la época al que el escritor ha usado como principal fuente.

La rapacidad romana con los godos, a la que dedica buen espacio Barbarus, es estremecedora y se entiende la revuelta de estos -nación por su parte inestable, indisciplinada y proclive a la insumisión- que condujo a la tremenda derrota de las legiones en Adrianópolis (378) en la que murió el propio emperador Valente. Castellanos ha querido desmontar tópicos y desmitificar la imagen popular de los bárbaros, ofreciendo una visión poliédrica. “No eran solo melenudos con barbas y ganas de pelea, estaban muy romanizados y sus élites importaban bienes suntuarios romanos, a los que eran muy afectos”. Los dos godos protagonistas llegan a Roma desde su arrasada aldea en la lejana Gothia y un campo de refugiados (avant la lettre) y tratan de sobrevivir en la gran urbe que les resulta un lugar extraño y peligroso. Ello sirve al autor para mostrar los problemas de integración y los conflictos de identidad de los extranjeros bárbaros en la ciudad, una ciudad a la que, recuerda, estaba prohibido entrar en braccae, en pantalones (la indumentaria de los bárbaros).

Pasear por Roma con Castellanos es un privilegio que permite, además de escucharle eruditas confidencias sobre Gibbon, Momsem y Momigliano o como “a Toynbee Bizancio se la soplaba”, avizorar la Historia detrás de las ruinas o incluso de los modernos bloques de edificios. Es así cuando, por ejemplo, nos pone de espaldas al foro y, frente al bar Angelino ai Fiori, recrea con la imaginación el miserable barrio de la Subura -donde malvivía hacinado el subproletariado-, uno de los escenarios de Barbarus, y del que hoy no se conserva prácticamente nada. Una joven prostituta romana de allí es otro de los personajes principales de la novela. Castellanos está explicando que las rameras anunciaban su especialidad con el color del tinte de pelo y que la fellatio “era más bien un acto propio del ámbito privado” que de sus servicios cuando nos damos cuenta que el grupo se ha ampliado con numerosos turistas, que encuentran las explicaciones del novelista mucho más jugosas que las de sus guías.

En el Coliseo, tras hablar del scramasax, el cuchillo multiuso germano que era algo así como la navaja suiza de los godos, el profesor y novelista abarca con un gesto soberano la grada y arena donde lo dio todo el general Máximo de Russell Crowe. “Roma es esto, la movilización de recursos para construir algo así de enorme, he aquí un buen lugar –otro sería el Muro de Adriano- para percibir la magnitud del imperio”. Las luchas de gladiadores, a las que asistimos en la novela cuando uno de los godos es invitado a un show (como espectador y no como artista), “forman parte del ADN del mundo romano“ y aún se seguían celebrando a finales del siglo IV (y al menos hasta 435), pese al disgusto de las jerarquías cristianas. Castellanos detalló el caso de los munera gladiatoria organizados por el pagano Quinto Aurelio Símaco en 393 y en los que tuvo la mala suerte de que 29 sajones que debían combatir sine missione (sin cuartel) se mataron entre ellos en un acto de suicidio colectivo antes de salir a escena. En todo caso, la crisis también acechaba a los juegos: dejaron de ser rentables cuando se reorientó la munificencia pública hacia la caridad eclesiástica. La novela recoge además de la retirada de un elefante por falta de casta como si fuera un miura afeitado, el episodio verídico de un monje que se lanzó cual espontáneo a la arena tratando de detener un combate.

En la novela, cuando se produce el asalto de Alarico, los godos residentes se convierten en una especie de quinta columna. “Eso es históricamente verosímil y hasta muy probable, no solo con los bárbaros asentados sino con los esclavos”. Castellanos elige los Museos Vaticanos para hablar del saqueo. “Las fuentes apuntan que hubo un pacto entre los cristianos y Alarico para que este respetara las propiedades de la Iglesia y sobre todo la antigua basílica de San Pedro, la iglesia constantiniana, que está aquí debajo y en la que se refugió una muchedumbre”. En cuanto a la virulencia del episodio, matiza que pese a que tradicionalmente se lo describe como una enorme salvajada “hoy se tiende a pensar que la destrucción material no fue muy grande y que la violencia fue más bien selectiva, no hay que olvidar que los godos eran cristianos”. Por supuesto, añade, “no fue un paseo veraniego”; en las tropas de Alarico figuraban contingentes hunos y alanos que se entregaron con frenesí al asesinato y la violación, pero probablemente la violencia se centró sobre todo en los particulares, Roma no quedó destruida y desde luego no fue el fin del mundo –de hecho la deposición del último emperador de occidente no se produjo hasta 476- . “Lo que sí fue es un shock psicológico para las gentes de la época, con un impacto semejante al atentado de las Torres Gemelas del 11-S, el mismo sentimiento de vulnerabilidad de la gran potencia atacada en su mismo corazón”. Los paganos vieron un castigo por acabar con los dioses y los cristianos una señal de que había pasado el momento de la ciudad terrenal y llegaba el de la ciudad de Dios, la nueva Roma de los cielos.

sábado, 19 de septiembre de 2015

Roma restaurará el Ludus Magnus, la mayor escuela de gladiadores de la antigüedad


Generaciones de gladiadores vivieron y entrenaron en el Ludus Magnus o Gran Escuela de Entrenamiento de Gladiadores, la mayor instalación de ese tipo en Roma, situada a escasos metros del anfiteatro.

Los restos de la escuela de entrenamiento son aún visibles, comprimidos entre dos vías muy transitadas a la sombra del Coliseo y frecuentemente llenos de basura.

Las autoridades de Roma han querido restaurar desde hace tiempo el sitio arqueológico y abrir el túnel que va desde los barracones hasta las entrañas del Coliseo.

Los gladiadores se ponían sus cascos y armaduras y recogían sus armas antes de caminar a través del pasadizo iluminado con antorchas para terminar surgiendo en la arena del anfiteatro, en escenas memorablemente representadas en la película de Ridley Scott Gladiator, protagonizada por Russell Crowe.

Ahora, Roma está a punto de firmar con el gobierno de Kuwait un acuerdo por valor de 1,5 millones de libras que ayudará a financiar los trabajos.

“Estamos en conversaciones con Kuwait, uno de los países que ha mostrado interés en invertir en el patrimonio cultural de Roma”, ha señalado un portavoz del ayuntamiento”.

“Durante años, el área en torno a la escuela de gladiadores ha estado olvidada, y era imposible visitarla”.

“Esperamos realizar algunas mejoras significativas y reestructurar toda la zona”.

Funcionarios del patrimonio cultural admitieron recientemente en un informe que el Ludus Magnus estaba en “mal estado, lo cual es totalmente incomprensible y de todo punto sin sentido dado los miles de personas que buscan las ruinas cada día”.

Con sitios como Pompeya que se deterioran de manera alarmante con el colapso de muros e incluso villas enteras, Italia está buscando empresas privadas y mecenas extranjeros que acudan al rescate de la variedad inigualable de su herencia cultural.

En Roma, Bulgari está pagando la restauración de la Plaza de España, la empresa de calzado Tod’s sufraga la limpieza del Coliseo y Fendi está financiando la reparación de la Fontana de Trevi.
En Venecia, el Puente de madera de la Academia va a ser restaurado gracias a la aportación de 1,2 millones de libras de la empresa de gafas de sol Luxottica.

Y el Puente de Rialto, uno de los los cuatro puentes que cruzan el Gran Canal y probablemente el más conocido de Venecia, está siendo limpiado y restaurado por Renzo Rosso, el fundador de la empresa de vaqueros Diesel.

viernes, 18 de septiembre de 2015

La Junta autoriza excavaciones en La Losilla hasta el año 2020


Desde el pasado lunes un equipo investigador trabaja en los sondeos arqueológicos del Proyecto General de Investigación "El yacimiento de La Losilla, Añora, una iglesia tardoantigua en el ámbito rural de la Baetica", autorizado por la la Consejería de Cultura de la Junta el pasado 28 de julio. Este yacimiento único en la provincia, datado entre los siglos V y VII de nuestra era, tiene unas características que apenas se dan en Andalucía, por lo que tiene una gran importancia científica y será clave para conocer mejor la época visigoda en la región.

El equipo, dirigido por Fedor Schlimbach, del Instituto Arqueológico Alemán, entidad que financia la investigación, continúa los trabajos que iniciaron en septiembre del año pasado con dos objetivos: determinar sus dimensiones exactas, la secuencia cronológica del yacimiento y ver el grado de conservación de la iglesia, que es de un tamaño considerable para su época. Estas excavaciones daban continuidad a la prospección del terreno y al estudio geomagnético iniciado en septiembre del año 2013 por el equipo dirigido por Schlimbach y por Jerónimo Sánchez, de la Universidad de Sevilla.

Las actividades previstas en este proyecto se dividen en cuatro campañas de excavación hasta el 2018, a las que se dedicarán cuatro o cinco semanas cada año. El proyecto entrará en su última fase (2019/20) con la realización de trabajos de documentación final, conservación y restauración del yacimiento, además de la difusión de los resultados.

El programa contempla tres áreas de excavación: la iglesia y su necrópolis, el área sureste de la iglesia con los restos de una edificación civil y el área noroeste, con un probable muro de cercamiento y otras esctructuras.

Los materiales que se recuperen se depositarán en el Museo Arqueológico de Córdoba, donde ya se encuentra, según ha confirmado el alcalde de Añora, Bartolomé Madrid, un vaso encontrado el año pasado en una de las tumbas y del que solo hay registrados cinco más de ese tipo.

El Ayuntamiento de Añora, que colabora en este proyecto con la aportación de los medios necesarios para agilizar los trabajos del equipo investigador, pretende hacer una réplica de este vaso encontrado para exponerla en el museo local.

jueves, 17 de septiembre de 2015

El Mundo:La casa que puede cambiar la historia urbanística de Roma


Los restos de una casa romana del siglo VI a. C. encontrados en la colina del Quirinal, en el centro de la capital italiana, pueden cambiar la idea que se tenía hasta el momento de la estructura y el desarrollo de la Roma urbana antigua.Según fuentes de la Superintendencia para los Bienes Culturales de Roma, responsable de las excavaciones, la importancia del descubrimiento reside en cómo se conservan los restos, ya que "es la primera vez que en el centro de la ciudad se encuentran ruinas del periodo arcaico en este estado". La otra novedad de este hallazgo es que "esta casa surgía en una zona en la que anteriormente se pensaba que solo había sepulcros".El comunicado oficial coincide con que estas ruinas "inducen a revisar las reconstrucciones históricas de la evolución de Roma entre el siglo VI y el V siglo a. C.", ya que "testimonian la extensión de la zona habitada en un área de Roma que antes se creía destinada exclusivamente a uso funerario".Además, desde la Superintendencia informaron de que los vestigios de la Roma monárquica, anterior a la etapa republicana, son mucho más escasos, y los consideró "uno de los restos más valiosos" que han descubierto.

 "Una cosa como esta nunca la habíamos encontrado en Roma", añadieron.Las ruinas se descubrieron en los últimos meses durante las excavaciones de la Superintendecia, que considera que los materiales encontrados en esa vivienda pertenecen a la primera mitad del VI siglo a. C. Concretamente, las ruinas de las habitaciones romanas yacen en el interior del Palacio Canevari, antigua sede del Instituto Geológico italiano.Los objetos hallados en el yacimiento "indicarían una finalidad doméstica", mientras que "la zona elevada, las dimensiones, el plano y la técnica constructiva plantean la hipótesis de que perteneciera a una familia de rango".Las habitaciones habrían sido abandonadas, según el comunicado, en la segunda mitad del mismo siglo VI a. C., para destinarlas a "un nuevo uso" de la zona, en la que se construiría otra parte del templo adyacente. Muy cerca de la casa, se descubrió en 2013 un templo monumental datado en el siglo V a. C.El Superintendente de los bienes culturales de Roma, Francesco Prosperetti, auguró que "a la conclusión de las excavaciones se pueda proceder a la lectura y al disfrute de este extraordinario descubrimiento".

miércoles, 16 de septiembre de 2015

El Mundo:Pompeya vuelve a ser escenario de un derrumbamiento


Las ruinas de la ciudad de Pompeya fueron, de nuevo, testigo del derrumbe de un muro, en esta ocasión de dos metros de altura y sin frescos, que se encontraba en una zona cerrada a los visitantes, informó a Superintendencia Especial para Pompeya, encargada del mantenimiento y gestión del yacimiento.

El muro, que se derrumbó hoy, separaba dos zonas a cielo abierto de la Casa de Demetrio, según un comunicado.

La pared carecía de frescos y fue restaurada al término de la Segunda Guerra Mundial, tras los daños sufridos durante los bombardeos de 1943.

Pompeya, frente al Golfo de Nápoles, fue devastada por la erupción del Vesubio en el 79 d.C y permaneció sepultada hasta el año 1748, cuando dieron inicio las excavaciones.

En los últimos años, diferentes sectores han alertado del deficiente estado de conservación de este importante yacimiento arqueológico, marcado por los derrumbes, hasta el punto de que llegó a hablarse de la "segunda destrucción" de Pompeya.

El Gobierno de Mario Monti (2011-2013) anunció el Gran Proyecto Pompeya, destinado a salvaguardar el área y dotado con 105 millones de euros, 78 de los cuales procedentes del Fondo para el Desarrollo Regional de la UE y el resto de las arcas italianas.

La Superintendencia señaló que la zona donde se ha derrumbado el muro ya cuenta con un proyecto de restauración que comentará "brevemente", cuando la obra sea licitada.

martes, 15 de septiembre de 2015

Encuentran en Rusia excepcional tumba de guerrera sármata del s. I d.C.



Un impresionante tesoro de joyas antiguas ha sido encontrado al sur de Rusia junto a la tumba de una mujer guerrera noble que data del siglo I d.C. La mujer pertenecía al pueblo de los Sármatas, un pueblo de feroces guerreros nómadas que migraba desde Asia central hacia los montes Urales. Las guerreras sármatas tuvieron un papel fundamental en la historia, ya que fueron una fuente de inspiración para las amazonas, pueblo legendario de mujeres guerreras de la mitología griega.

El valor del descubrimiento ha sido calificado por los arqueólogos de "incalculable". "La mayoría de los entierros en este sitio se saquearon y, por supuesto, es una gran suerte encontrar uno intacto", señala el especialista Román Mimojod.

"Hay dos tumbas en el mismo montículo y la segunda pertenecería a un hombre que, seguramente, fue su esposo, pero esta fue totalmente saqueada", informa 'Daily Mail'.

Además de joyas de oro y plata, los expertos encontraron más de cien puntas de flecha de hierro en la tumba, así como arneses de caballos. Los primeros análisis de los dientes de la guerrera, sugieren que sobrevivió a las batallas de esta época y que llegó a una edad muy avanzada.

La tumba y los tesoros de la mujer guerrera se encontraron junto a 29 tumbas funerarias que salieron a la luz durante la construcción del nuevo aeropuerto de la ciudad Rostov del Don.

lunes, 14 de septiembre de 2015

Un niño de siete años descubre una galería romana del acueducto entre Paterna e Itálica


Un niño de siete años de edad vecino de la localidad sevillana de Gerena ha descubierto casualmente una galería romana abandonada, que formaba parte, según los primeros estudios, del acueducto que comunicaba lo que hoy es el municipio onubense de Paterna del Campo con la antigua ciudad de Itálica, en Sevilla.

Así lo ha explicado un tío del niño, Jesús Núñez, que ha señalado que se encontraba con él paseando por la zona sevillana del Guadiamar, cuando de pronto le avisó de que había encontrado algo que parecía una cueva.

La entrada del acueducto estaba cubierta por unos ramajes que la han mantenido oculta, y se encuentra en buen estado de conservación a pesar de los años que han pasado desde su construcción.

Se trataría de uno de los dos ramales que llevaban el agua a la ciudad desde dos puntos distintos, con un primero que tomaba el agua de manantiales del río Guadiamar, mientras que el siglo II D.C., con la ampliación de la ciudad, se llevó a cabo una nueva canalización desde las Fuentes de Tejada, en el término municipal de la actual Paterna del Campo.

domingo, 13 de septiembre de 2015

ABC:Hallan en Sidón nuevos vestigios de la edad de hierro y de las épocas medieval y fenicia


La ciudad libanesa de Sidón todavía esconde numerosos tesoros, como demuestran los hallazgos de la decimoséptima misión del British Museum, que ha revelado vestigios de la edad de hierro y de las épocas medieval y fenicia.

La misión arqueológica explica en un informe que entre los descubrimientos figuran estructuras del muro principal interior de la muralla de la ciudad medieval y una fosa de protección que data de la edad de hierro.

En los terraplenes de esa fosa fueron encontrados los esqueletos intactos de algunos animales, un cráneo humano y una moneda de la época de la dinastía de los Omeyas con la profesión de fe islámica o «shahada» grabada. Otros hallazgos fueron la puerta de entrada a la ciudad medieval, un gran muro de apoyo que data de la época persa y restos de un templo y cerámicas fenicias.

También destaca el descubrimiento de una serie de copas decoradas con pájaros y círculos y una crátera, procendentes de la isla griega de Eubée. De la crátera, que data de los años 760-750 a.C., existe un modelo parecido expuesto en el Metropolitan Museum de Nueva York.

Las excavaciones, realizadas en la parte sur del llamado «Colegio de los Freres» y en el astillero de Sandikli, estuvieron dirigidas por la arqueóloga Claude Dumit Serhal en colaboración con la Dirección del Departamento de Antigüedades libanés.

El otoño reaviva las visitas teatralizadas al yacimiento de Cástulo tras la parada estival


El yacimiento íbero-romano de Cástulo, en Linares (Jaén), volverá a recibir desde este mes y con la llegada del otoño visitas teatralizadas organizadas por Semer Turismo y Cultura, tras haber quedado éstas interrumpidas durante el verano.    Así lo ha anunciado este miércoles la citada organizadora de estos "recorridos teatralizados dirigidos a todos los públicos", que en una nota ha precisado que ya el día 20 de este mes se celebrará una visita de estas características a partir de las 12,00 horas.    

De acuerdo a la información difundida por Semer, "más de 1.000 personas" asistieron a las visitas organizadas durante la primavera y el comienzo del pasado verano, con cuya reanudación resucitan también personajes como Himilce o Cerdubelo.

Los recorridos tienen una duración aproximada de una hora y 20 minutos y un coste de cinco euros por persona, si bien es necesario reservar previamente para participar en los mismos dada su demanda, para lo cual se puede marcar el teléfono 953.757.916, escribir a la dirección de correo electrónico 'info@semerturismo.com' o consultar la web 'www.semerturismo.com', herramientas todas ellas habilitadas también para obtener información.    

Esta nueva temporada de visitas incorpora una novedad, y es que además de realizarse en espacios como las Termas y la muralla también se podrá contemplar el Mosaico de los Amores, que ya desde agosto se puede visitar.    Desde la organización se subraya que estas visitas teatralizadas son "una forma divertida y amena de conocer la historia de Cástulo con unos guías de excepción y por los propios personajes protagonistas de algunos de los episodios más memorables y populares, así como con los guías de Semer Turismo y Cultura".   

 Cástulo fue una importante ciudad íbera, que hasta el año 206 a.C fue capital de la región de Oretania, algo que dejó de ser tras entregarse al ejército de Publio Cornelio Escipión, que asedió la ciudad, lo que motivó la desaparición de dicha región como tal, que quedó incorporada a la Tarraconensis romana.   .

Así, la ciudad se adaptó al modelo organizativo romano, construyó nuevos edificios y se dotó de un gran teatro, y posiblemente también tuvo un anfiteatro. De esta época son buena parte de los restos que en la actualidad se pueden encontrar en el yacimiento, como los mosaicos de los Amores y los Octógonos, la Puerta de los Leones, la muralla, las termas, la cisterna romana y el templo.   

Las excavaciones arqueológicas realizadas en los últimos años han permitido descubrir hallazgos tan significativos como el más recientemente conocido, una patena con una representación de Jesucristo, "posiblemente la más antigua que se conoce".

sábado, 12 de septiembre de 2015

ABC:La misteriosa enfermedad que torturó al emperador César Augusto hasta los 40 años


Cuando en el año 44 a.C. Julio César fue asesinado por un grupo de senadores, Cayo Octavio era un adolescente completamente desconocido recién adoptado por el dictador romano. Nadie pensó que aquel imberbe fuera en serio en su pretensión de continuar con el legado de su padre político. Cayo Julio César Octavio, sin embargo, consiguió en poco tiempo alzarse como uno de los tres hombres más poderosos de la República –formando inicialmente el Segundo Triunvirato con Marco Antonio y Lépido– y más tarde logró gobernar en solitario como Princeps («primer ciudadano» de Roma), para lo cual adquirió la consideración de hijo de un dios. No en vano, una extraña dolencia le recordó, una y otra vez, que era mortal hasta el punto de casi costarle la vida cuando rondaba los 40 años. Sola la intervención de un médico griego evitó que la historia de Roma cambiara radicalmente. Todavía hoy, los investigadores médicos debaten sobre la naturaleza de esta intermitente enfermedad hepática o si, en realidad, se trataban de distintas dolencias no relacionadas entre sí.

El joven Octavio quedó muy pronto huérfano de padre. El patriarca, Cayo Octavio Turino, fue un pretor y gobernador de Macedonia al que, siendo un prometedor político, le alcanzó la muerte de regreso de Grecia a causa de una enfermedad que le consumió de forma súbita en Nola (Nápoles). Curiosamente, Augusto falleció mientras visitaba también Nola muchas décadas después. Numerosos autores apuntan incluso a que murió en la misma habitación en la que falleció su padre. Así y todo, se conocen pocos detalles de la dolencia que causó la muerte del padre y es difícil relacionarla con la que afectó a su hijo.

El niño que «le debe todo a un nombre»
Demasiado joven para participar en las primeras fases de la guerra civil que llegó a Julio César al poder, Octavio se destacó por primera vez como centro de la atención pública durante la lectura de una oración en el funeral de su abuela Julia. Como Adrian Goldsworthy narra en su último libro «Augusto: de revolucionario a emperador» (Esfera, 2015), los funerales aristocráticos eran por entonces acontecimientos muy importantes y servían a los jóvenes para destacarse a ojos de los miembros ilustres de la familia, como ocurrió en esa ocasión con Julio César. El tío-abuelo de Octavio decidió a partir de entonces impulsar la carrera del joven, que desde su adolescencia empezó a mostrar síntomas de una salud quebradiza. Cuando ya había cumplido la mayoría de edad, el dictador destinó a Octavio a Hispania en la campaña militar contra Cneo Pompeyo, pero debido a una enfermedad sin precisar por las fuentes llegó demasiado tarde para participar en el combate. Impregnado de escaso espíritu militar, el joven romano empleó repetidas veces, ya fuera cierta o no, la excusa de sus problemas de salud para alejarse del lugar de la batalla.

A la muerte de Julio César, Octavio –«un niño que le debía todo a un nombre», como le definían sus enemigos– no era todavía apenas conocido ni siquiera entre los partidarios del dictador fallecido, quienes veían en Marco Antonio al verdadero hombre a seguir. Tras levantar un ejército privado y ponerse al servicio de los propios conspiradores que mataron a su tío, Octavio se enfrentó inicialmente a Marco Antonio y Lépido, dos generales hostiles al Senado a consecuencia de la muerte del dictador. No obstante, los tres acabaron uniendo sus fuerzas, en el conocido como Segundo Triunvirato, contra los Libertadores, el grupo de senadores que habían perpetrado el magnicidio. Luego de aplicar una durísima represión política, el Triunvirato acorraló a los Libertadores y sus legiones en Grecia y emprendió en el año 42 a.C. la definitiva campaña militar en estas tierras. El desembarco se produjo en Apolonia, donde Octavio enfermó gravemente sin que se conozca hoy la naturaleza de sus síntomas. La dolencia, una vez más, impidió que Octavio participara en plenitud de condiciones en la batalla que puso fin a la guerra.

Los hechos ocurridos en batalla de Filipos, entre los cabecillas del bando de los Libertadores –Marco Junio Bruto y Cayo Casio Longino– y el Triunvirato, dio lugar durante el resto de la vida de Octavio a comentarios malintencionados sobre su poble actuación. O no tan malintencionados. Como apunta el historiador Adrian Goldsworthy, «Octavio no se comportó como cabía esperar de un joven aristócrata romano al frente de una batalla». De hecho, no apareció por ningún lado. Lo que hoy podríamos llamar la versión oficial aseguró que seguía enfermo y prefirió dirigir la batalla desde la retaguardia trasladándose en litera de un lado a otro, aunque la realidad es que cuando las tropas de los Libertadores consiguieron derrumbar el frente que debía dirigir Octavio e internarse en el campamento enemigo no encontraron por ningún lado al joven. En este sentido, la versión más probable es que ni siquiera se encontrara en el campo de batalla, sino escondido en una zona de marismas cercana recuperándose de su enfermedad en un periodo que se prolongó hasta tres días.

El hijo de un dios que era mortal

De una forma u otra, Marco Antonio consiguió dar la vuelta a la situación y acabar finalmente con el conflicto. Puede que Octavio no fuera un buen militar, pero era un hábil político. Tras repartirse el mundo entre los tres triunviratos, Octavio fue consolidando su poder desde Occidente, mientras Marco Antonio desde Oriente caía en los brazos de Cleopatra y fraguaba su propia destrucción política. Lépido, por su parte, se limitó a dar un paso atrás. En el año 31 a.C, Octavio se vio libre de rivales políticos tras derrotara a Marco Antonio, al que primero había desacreditado con una agresiva campaña propagandística, e inició el proceso para transformar de forma sigilosa la República en el sistema que hoy llamamos Imperio. Lo hizo, sobre todo, valiéndose del agotamiento generalizado entre una aristocracia desangrada por tantas guerras civiles sucesivas. Octavio pasó a titularse con el paso de los años Augusto (traducido en algo aproximado a consagrado), que sin llevar aparejada ninguna magistratura concreta se refería al carácter sagrado del hijo del divino César, adquiriendo ambos una consideración que iba más allá de lo mortal. Sin embargo, los problemas de salud de Augusto –como el esclavo que sujetaba la corona de laurel de la victoria de los comandantes victoriosos durante la celebración de un Triunfo– le recordaban con insistencia que era mortal.


La dolencia que torturó de forma intermitente la vida de Augusto tuvo su punto clave a la edad de 40 años. En el año 23 a.C, Augusto era cónsul por undécima vez, algo sin precedentes en la historia de Roma, y tuvo que hacer frente a una seria epidemia entre la población derivada del desbordamiento del río Tíber. Coincidió esta situación de crisis con las guerras cántabras y con el episodio más grave de la extraña dolencia de cuantos registró en su vida. Ninguno de los remedios habituales contra sus problemas de hígado, como aplicar compresas calientes, funcionó en esta ocasión; y todos, incluido él, creyeron que su muerte era inminente. Así, Augusto llamó a su lecho a los principales magistrados, senadores y representantes del orden ecuestre para abordar su posible sucesión, aunque evitó de forma premeditada nombrar a alguien concreto.

Cuando todo parecía dispuesto para el final del Princeps y del sistema que trataba de perpetuar, la llegada de un nuevo médico, el griego Antonio Musa, modificó el tratamiento dando lugar a una recuperación casi milagrosa. Musa lo curó con hidroterapia alternando baños de agua caliente con compresas frías aplicadas en las zonas doloridas. El agua frío y ese médico griego habían salvado su vida, por lo que Augusto le recompensó con una gran suma de dinero. El Senado, en la misma senda, concedió a Musa una nueva suma de dinero, el derecho a llevar un anillo de oro y erigió una estatua suya junto a la de Escalopio, el dios de las curas. Las muestras de agradecimientos se completaron con la decisión senatorial de dejar exentos del pago de impuestos a todos los médicos.

Ni siquiera hoy está claro cuál fue la naturaleza exacta de la enfermedad que hostigó al Princeps en los diferentes periodos de su vida, aunque lo más probable visto con perspectiva es que no fuera una única dolencia, siendo su salud siempre fue muy frágil y propensa a vivir momentos de colapso. En su largo historial médico registró problemas de eccema, artritis, tiña, tifus, catarro, cálculos en la vejiga, colitis y bronquitis, algunos de los cuales se fueron enconando con el tiempo para convertirse en crónicos, al tiempo que sentía pánico por las corrientes de aire.


Augusto, en cualquier caso, no volvió a sufrir más problemas de hígado ni registró estados graves más allá de algún catarro primaveral. Al contrario, el Princeps murió en Nola a la avanzada edad de 76 años, lo cual generó el problema contrario al que le había preocupado en su juventud: ¿Quién de los sucesores señalados en diferentes periodos viviría tanto para sobrevivir al longevo romano? Desde luego Marco Vipsanio Agripa –el más fiel de sus aliados y el hombre señalado para sucederle cuando a punto estuvo de fallecer en el año 23 a.C– no pudo hacerlo y fue él quien murió en el 12 a.C. Muy diferente fue el caso del hijastro de Augusto, Tiberio Claudio Nerón, que, habiendo caído en desgracia décadas atrás, tuvo tiempo de recuperar el favor del Princeps antes de su fallecimiento. Tiberio –que se hallaba presente junto con su esposa Livia en el lecho de muerte de Augusto– asumió la cabeza de Roma y pudo escuchar de primera mano las últimas palabras de Augusto: «Acta est fabula, plaudite» (La comedia ha terminado. ¡Aplaudid!).