domingo, 27 de diciembre de 2015

Arqueólogos hallan otro campamento romano en la Carisa (Asturias)


Hay excavaciones que son molestas. Cuestan mucho dinero y los resultados siempre están en el aire. La Carisa es una de ellas. La arqueóloga leonesa Esperanza Martín (derecha) acaba de localizar un nuevo yacimiento en este enclave ‘en tierra de nadie’ en la frontera entre León y Asturias. Según ella, se trata de un campamento de legionarios. Un recinto militar de menores dimensiones de los que han salido a la luz. Un acantonamiento muy próximo a los localizados hasta ahora, por raro que parezca. «Nadie podía creer que podía haber tantos campamentos, pero este es el tercero», dice Martín.
La calzada en la que los romanos construyeron a 1.500 metros de altitud su gran ‘autopista’ de 42 kilómetros para conquistar la salida al mar desde las montañas leonesas ha aflorado un nuevo yacimiento. Es, según todos los indicios, un nuevo campamento militar. Averiguar por qué estaba allí y cuál era su función seguirá siendo un enigma durante bastante tiempo. Esperanza Martín carece de fondos para esclarecer uno los enclaves más sorprendentes, entre Lena y Aller, a pocos kilómetros de Villamanín.

Un yacimiento arqueológico entre Asturias y León que las administraciones de ambas comunidades se resisten a sacar a la luz. De momento, sólo el Principado ha apostado por desentrañar la vía romana que comunicaba Asturias y León por un territorio escarpado a lomos de la Cordillera Cantábrica. El recinto descubierto por Esperanza Martín tendría, aparentemente, menores dimensiones que los localizados en esta zona hasta la fecha.

Hay excavaciones que son molestas. Cuestan mucho dinero y los resultados siempre están en el aire. La Carisa es una de ellas. La arqueóloga leonesa Esperanza Martín (derecha) acaba de localizar un nuevo yacimiento en este enclave ‘en tierra de nadie’ en la frontera entre León y Asturias. Según ella, se trata de un campamento de legionarios. Un recinto militar de menores dimensiones de los que han salido a la luz. Un acantonamiento muy próximo a los localizados hasta ahora, por raro que parezca. «Nadie podía creer que podía haber tantos campamentos, pero este es el tercero», dice Martín.
La calzada en la que los romanos construyeron a 1.500 metros de altitud su gran ‘autopista’ de 42 kilómetros para conquistar la salida al mar desde las montañas leonesas ha aflorado un nuevo yacimiento. Es, según todos los indicios, un nuevo campamento militar. Averiguar por qué estaba allí y cuál era su función seguirá siendo un enigma durante bastante tiempo. Esperanza Martín carece de fondos para esclarecer uno los enclaves más sorprendentes, entre Lena y Aller, a pocos kilómetros de Villamanín.

Un yacimiento arqueológico entre Asturias y León que las administraciones de ambas comunidades se resisten a sacar a la luz. De momento, sólo el Principado ha apostado por desentrañar la vía romana que comunicaba Asturias y León por un territorio escarpado a lomos de la Cordillera Cantábrica. El recinto descubierto por Esperanza Martín tendría, aparentemente, menores dimensiones que los localizados en esta zona hasta la fecha.

El Principado ha sido quien ha financiado en pequeñas dosis la exploración de una vía romana que podría explicar la expansión de las legiones leonesas hacia la costa. La Junta, por el contrario, ha sido reticente a la hora de sufragar unas prospecciones con más interés histórico que turístico. Y es que las excavaciones son difíciles de rentabilizar. Esperanza Martín reconoce que, aunque la vertiente sur (en León) por su situación, tiene necesariamente que ‘esconder’ los enclaves más interesantes, apenas se han tocado por falta de subvenciones. Y es que sería injusto excavar en León cuando el que paga es el Principado de Asturias. La vertiente leonesa, de hecho, es un territorio inexplorado.

Los hallazgos revelan que el enclave de la Carisa pudo estar íntimamente ligado al desarrollo de la monarquía asturiana y, por lo tanto, al desarrollo del Reino de León. Las fortificaciones del Homón de Faro y del Muro en la Mesa constituyen una de las últimas resistencias del reino visigodo frente a la invasión islámica.

La Carisa sigue siendo una de esas piezas que, si no se resuelve, dejará incompleto el mapa de la romanización de la Península. Fue en la campaña de 2012 (financiada por los municipios de Villamanín, Asturias y Aller), la que desenterró importantes vestigios de la historia romana en esta zona. En el límite natural entre León y Asturias, los arqueólogos hallaron abundante material bélico. El hallazgo más importante, no obstante, fue una moneda (derecha), un denario de plata acuñado entre los años 89 o 90 antes de Cristo. Es la moneda más antigua que se ha encontrado hasta el momento en Asturias y, por lo tanto, sitúa a la Carisa como el primer enclave romano en el territorio que actualmente ocupa la región.

Los expertos ya conocían el camino que siguieron las legiones romanas para conquistar Asturias y también su defensa, pero quedaba por saber cuál fue su primer paso en el territorio asturiano. La respuesta a esta pregunta llega con los resultados de la campaña en el campamento de L.lagüezos, un yacimiento que está construido literalmente entre Lena y Villamanín y que pone cronología al avance de los legionarios: L.lagüezos fue ocupado en torno al año 24 antes de Cristo. Y tenía capacidad para albergar al menos a media legión, es decir, 2.500 hombres.

Asturias lleva meses intentando declarar Bien de Interés Cultural la calzada romana que unía Asturias y León por un punto tan abrupto como Villamanín-Lena.