jueves, 28 de julio de 2016

ABC:«El ojo protector de Horus», la momia que padecía osteoporosis y caries


El Museo Nacional de Israel exhibirá una momia egipcia de 2.200 años de antigüedad que ha sido cedida por el Instituto Jesuita de Jerusalén. Los restos pertenecen a un hombre que padecía de ciertos males muy comunes en el siglo XXI, como la osteoporosis o la caries. Esta tardía autopsia ha sido realizada mediante el uso de radiografías que demuestran que el fallecido era un hombre sedentario cuya dieta estaba compuesta principalmente por carbohidratos y que no realizaba mucho ejercicio físico.

El nombre que recibió la momia es «El ojo protector de Horus» por una deidad faraónica y podrá ser vista desde este jueves en el Museo Nacional. Lo más curioso de esta momia es que confirma que las enfermedades que se padecían hace veintidós siglos son las mismas que se sufren hoy en día. Además, resulta revelador el hecho de que en una sociedad como la egipcia, doscientos años antes de Cristo existieran personas que al igual que muchos hoy en día llevan un estilo de vida sedentario, lo que tiene consecuencias graves para la salud.

«La osteoporosis es una enfermedad característica del siglo XX, cuando la gente no realiza trabajos tan duros. Estamos pegados a las pantallas.» ha explicado Galit Bennett la comisaria de la exposición. «estábamos muy sorprendidos por encontrar gente que no realizaba trabajo físico y al ver que eso afectaba a sus cuerpos como al de este hombre.»

Es gracias al proceso de embalsamaje de los egipcios, por lo que hoy en día podemos analizar estos restos que se encuentran en tan buen estado. Los cuerpos eran drenados y se les extraían algunos de los órganos que contenían una mayor cantidad de agua frenando así el proceso de descomposición. Además el clima seco de Jerusalén contribuye a la buena conservación de los restos.

Gracias a la tecnología actual y las tradiciones funerarias antiguas ha sido posible hacer un perfil bastante exacto sobre este individuo. Al parecer llegó a medir 167 centímetros pero con el tiempo su estatura se redujo a 154. Llegó a vivir hasta los 30 o 40 años lo que para la época es una edad avanzada. Los investigadores han concluido que probablemente se tratase de un sacerdote, de ahí su estilo de vida.