jueves, 15 de diciembre de 2016

El País:El oro de Crimea será devuelto a Ucrania


Las joyas de Crimea, expuestas en Holanda en 2014 cuando se produjo la anexión de la península por parte de Rusia, serán devueltas a Ucrania. Procedentes de un museo de Kiev, y de otros cuatro de la propia Crimea, y reclamadas por ambas partes, los jueces de Ámsterdam han decidido que el millar de piezas debe regresar “al Estado soberano que las cedió en su día”. Se apoyan para ello en la Convención de la UNESCO de 1970, destinada a evitar el tráfico ilegal de patrimonio cultural internacional, y suscrita por el Gobierno holandés en 2009. Presentadas en las salas del museo arqueológico Allard Pierson, de la Universidad de Ámsterdam, las obras llevan casi tres años en un depósito a la espera de su traslado definitivo. Allí seguirán al menos otros tres meses, el plazo abierto por el tribunal para dar tiempo a posibles recursos de apelación.

La respuesta de Kiev ha sido inmediata “ante una decisión clara que respeta su soberanía”. Por su parte, los directores de los museos de Crimea, que demandaron al museo holandés, se han mostrado “decepcionados” y sopesan recurrir el fallo. La mayoría de los objetos fueron excavados en su territorio y los consideran parte de su herencia inalienable. Así lo ha defendido el Museo Central de la Taúrida (Simferópol), del que salieron 300 obras, y los Museos de Historia y Arqueología de Kerch y de Bachjisarái. Según el despacho holandés de abogados que les ha representado, “estos centros son neutrales, aunque precisan ser considerados una entidad rusa si pretenden seguir abiertos”. Para rechazar el concepto de “arte devuelto a una zona ocupada” (en este caso por Rusia), recuerdan los Frisos del Partenón. “El británico Lord Elgin los sacó de Atenas en 1802 para protegerlos, según dijo, del ocupante turco. Todavía no han sido retornados, y eso que Grecia lleva años libre”, dijo, durante el proceso, el abogado Michiel van Leeuwen.

Ucrania y el resto de la comunidad internacional rechazan la anexión rusa de Crimea, y para la propia Holanda el caso ha rozado el conflicto diplomático y ha originado gastos imprevistos. Los costes del proceso judicial, y la protección de las obras rondan el medio millón de euros, cargados a la cuenta del Allard Pierson. El fallo de este miércoles incluye una partida económica en virtud de la cual el Estado ucranio deberá abonar al centro universitario unos 100.000 euros en concepto de costes. Los jueces rechazaron en 2015 que el Estado holandés se personara como parte afectada.

Crimea: oro y secretos del Mar Negro, era el título de la exposición holandesa, que llegaba de una estancia similar en Bonn (Alemania), y debía regresar en marzo de 2014 a una Ucrania sin divisiones territoriales. Compuesta por cerca de un millar de piezas, había cajas de laca china, colgantes de piedras preciosas y cristal de cuarzo, corazas de bronce, collares de oro con motivos florales y cerámicas exquisitas en su sencillez. El conjunto recordaba el legado dejado a su paso en la península por griegos, romanos, escitas, sármatas, alanos, godos, venecianos, genoveses y tribus del centro y norte de Eurasia. Como en Alemania, tuvo un gran éxito de público. Los griegos llamaban Cimeria al territorio, colonizado desde el siglo VII antes de Cristo, y romanizado después. El oro y su importancia posterior se atribuyen a los escitas, de origen iranio, que le otorgaban orígenes míticos. La decoración de las empuñaduras y vainas de las armas es pura filigrana. En cuanto a las alhajas, el tiempo las ha dotado de un halo de modernidad casi geométrica.